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Yoko Ono revive los recuerdos de un hombre sobre su madre en "La Memoria de Antón"

La artista japonesa Yoko Ono se adentra a sus 76 años en los recuerdos de un hombre imaginario sobre su madre para crear "La Memoria de Antón", una instalación artística que desde mañana se exhibirá en Venecia, la misma ciudad que el próximo 6 de junio le entregará el León de Oro a toda una carrera.
La muestra, en la que hay mucho de personal de la viuda del músico británico John Lennon, pretende ser un homenaje a la vida de las madres a través de la mirada de un hijo, un Antón totalmente imaginario cuya memoria quedará plasmada hasta el próximo 20 de septiembre en el Palacete Tito de Venecia.
"La postura que Yoko Ono ha adoptado ante la muestra no es la de recordar sólo a su madre, sino también la de abordar su propia experiencia como madre", explica a Efe la comisaria de la exposición, Nora Halpern, ocupada estos días en los trabajos de presentación de la muestra.
La instalación, cuyo título original en inglés es "Anton's Memory", "trata de su lugar y de nuestros lugares. Representa algo que es a la vez muy personal y muy universal", comenta.
La colaboración entre Halpern y Ono, amigas desde hace más de 15 años, ha dado como fruto una exposición que es preludio de toda la actividad artística que la ciudad de los canales acogerá en los próximos meses, cuando desde el 7 de junio y hasta el 22 de noviembre se celebre la Bienal de Arte de Venecia.
"La Memoria de Antón" supone un continuo equilibrio entre trabajos viejos y nuevos de Ono: desde proyectos audiovisuales, composiciones sonoras o esculturas, hasta dibujos y pinturas, y todo ello unido a alguna que otra instalación interactiva que propiciará la participación activa de los visitantes.
"Antón es una especie de metáfora de un hombre. Y la exposición es una especie de reflexión personal, un recuerdo personal que Antón tiene de su madre. Es un homenaje al sentido universal de la memoria y de las pérdidas personales, a la historia y al tiempo, a través de una artista tan especial como es Yoko Ono", incide Halpern.
"El trabajo y el concepto de la exposición -apunta- son simultáneamente personales y universales. El tema de Antón es una reflexión acerca de todos nuestros recuerdos comunes sobre la gente a la que queremos".
Pero... ¿Por qué el nombre de Antón? ¿En quién se ha inspirado la artista? La comisaria de la exposición explica que Yoko Ono (Tokio, 1933) quiso encontrar un nombre de persona con la que nunca hubiera tenido relación para precisamente no dar pie a especulaciones.
Antón, explica, "es una persona imaginaria. Yoko Ono pensó en muchos nombres. Quería encontrar el nombre de un hombre que no conociera, porque hay mucha gente que ella conoce. No quería que la gente especulara sobre quién es Antón para Yoko Ono. Por eso, Antón representa a todo el mundo".
Uno de los integrantes más destacados de "La Memoria de Antón" es el libro "Grapefruit" (1964), un compendio de dibujos y piezas de arte que supone una de sus obras más especiales para Ono y que, en esta ocasión, aparece como punto de partida del resto de elementos de la instalación.
"Grapefruit se convirtió en una especie de enciclopedia para Yoko y para el resto de la gente", apunta la comisaria, quien recuerda que entre las propuestas artísticas de "La Memoria de Antón" figuran también dos versiones de su vídeo "Cut piece", de 1965 y 2003, en la que se puede observar el paso del tiempo en Ono, de los 32 a los 70 años.
Halpern, quien verá recibir a Yoko Ono el León de Oro de la Bienal de Arte por su trayectoria el próximo 6 de junio junto al pintor estadounidense John Baldessari, reconoce que ambas trabajaron muy cómodamente juntas y eso, dice, que "no suele ser común si tu amiga es una artista".