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Un encierro muy rápido y con mucha tensión

El cuarto encierro de los Sanfermines ha sido visto y no visto. Los toros de Fuente Ymbro han protagonizado un rapidísimo cuarto encierro, poco más de dos minutos y sin incidentes ni heridos.

Los de Fuente Ymbro venían con ganas de correr, menos turistas pero más competencia entre los que saben. Hemos visto caídas en el peor momento, con los toros encima, o al entrar en la plaza, presa de la confusión levantándose cuando viene la manada. 

Pero nadie como el de la chaquetilla negra, ha sentido hoy el aliento de los toros. Ha sufrido un auténtico atropello, y en cadena otro mozo al suelo. Hay que verlo a cámara lenta y por detrás para hacerse una idea de lo cerca que ha tenido el cuerno. Cómo le ha enganchado por la chaquetilla hasta romperla, ya puede celebrar el día de hoy porque ha vuelto a nacer.

El de hoy también ha sido el de los toros más manoseados, algo que está prohibido, imprudencias que se repiten demasiado, pero conviene refrescar la normativa para quien hace caso omiso una y otra vez.