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La historia tras la foto de Brooke Shields

La foto de una Brooke Shields desnuda con diez años fue retirada por la Tate Gallery de Londres en medio de la polémica sobre si era pornografía o arte. La imagen levantó las sospechas de la policía que abrió una investigación para decidir si mostrarla era un delito. La obra, recreada por el artista Richard Prince, que fue exhibida en el Guggenheim de Nueva York sin aspavientos, ni controversias, tiene una larga historia.
La fotografía fue tomada por el fotógrafo publicitario Garry Gross, en 1975 y formaba parte de una serie. En ese momento, Gross realizaba un proyecto titulado 'De niña a mujer' para el que utilizó, como en otras ocasiones, a Brooke Shields como modelo.
El fotógrafo y la madre de la actriz firmaron un contrato por 450 dólares, que le daba a Gross todos los derechos de uso y publicación de la imagen.
La serie fue publicada por primera vez por la revista 'Little Women' y posteriormente por 'Sugar and Spice', pero los lectores volverían a ver a la futura actriz desnuda.
En 1978 una de las fotos de la serie, similar a la censurada por la Tate Gallery de Londres, fue la portada de 'Photo Magazine' para promover una película del cineasta Louis Malle. Brooke Shields, protagonista involuntaria de la polémica, no se ha pronunciado sobre el veto de su imagen infantil, aunque sí intentó inútilmente comprar los negativos en 1981.
No lo consiguió y fue a juicio. El juez dictaminó que Brooke había sido "la desafortunada víctima de dos adultos avariciosos".
En 1983 al artista Richard Prince reutilizó la fotografía de Gross, como hubiera hecho Wharhol, para hacer su propia interpretación. Para Prince, Brooke Shields representa "una entidad abstracta, un cuerpo con dos sexos diferentes, o quizá más, y una cabeza que parece tener una edad diferente".
La fotografía de la actriz fue retirada por la Tate Gallery, que inauguró la muestra 'Pop Life: Art in a Material World' sin una de sus obras.
El resto de la exposición dedicada al pop sigue abierta, a pesar de que se exhiben obras de contenido sexual explícito. Jack Bankowsky, uno de los comisarios de la exposición dijo, que esperaba que el interés artístico de "Spiritual America" no quedara eclipsado por la controversia sobre su contenido.