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La mezcla de ropa de día y de noche, tendencia unánime en Cibeles

Demasiado brillo para una lluviosa mañana de domingo aportó en la cuarta jornada de Cibeles Madrid Fashion Week la colección de José Miró -"Babel"- definida por el mallorquín como "innovadora y plural".
Miró usa y abusa de los irisados y las lentejuelas combinadas con tejidos nobles para dar a luz amplios vestidos, ajustados pitillos y cortas faldas en las que el contraste de materiales alumbra los oscuros días de invierno.
Para ello utiliza materiales que envuelven, como el mohair y la seda, y los mezcla con irisados, agua marina, azules y dorados.
Año y medio de investigación artesanal ha dedicado Miró a su colección de zapatos para esta temporada, en la que cualquier prenda es apta para ser llevada tanto con bailarinas como con poderosos tacones.
Los gemelos de Ailanto, Aitor e Iñaki Muñoz, han querido hacer protagonista absoluto de esta temporada al pantalón, cuya versatilidad en diferentes volúmenes, largos y texturas lo usan para lograr un look juvenil, casual y algo excéntrico.
La segunda prenda estrella de la firma son los grandes pliegues, ayudándose de pañuelos y nudos que combinan en vestidos, faldas y pantalones con la organza de seda, el otomán de terciopelo dorado y las sedas mezcladas.
Ailanto marca la cintura femenina y juega con la mezcla cromática de amarillos, fucsias, corales y mostazas con negros, grises y ocres.
Las modelos, caracterizadas como jóvenes intérpretes de música clásica, desfilaron sobre una pasarela convertida en un enorme piano de cola, fuente de inspiración de sus estampados de instrumentos musicales camuflados entre ramos florales barrocos.
Lydia Delgado puso a desfilar con "Les Belles" a su hija, Miranda Makaroff, y a Gala González, directora creativa de la línea "U" de su tío Adolfo Domínguez inspiradoras de su última colección.
Su seña de identidad es la mezcla de ropa de día y de noche, como demuestra la combinación del tacón con el calcetín corto.
El universo de la diseñadora se recrea en jerséis de lana combinados con faldas de lentejuelas y un toque lencero, blusas de crepe de seda marfil, a veces con pequeños lunares y vestidos sirena de seda, con hombreras superpuestas de pelo artificial a juego con espectaculares gorros.
Los abrigos de paño cubren centelleantes vestidos de noche, blusas de aire retro y jerséis rematados con grandes lazos en una gama de colores que van del coral, al topacio o maquillaje.
Entre las caras famosas que asistieron a sus desfile estuvieron el actor Eduardo Noriega y las cantantes Eva de Amaral y Raquel del Rosario del Sueño de Morfeo. Kina Fernández sabe que la firma estará en buenas manos con su hija María Álvarez cuando decida pasarle el testigo.
Aunque María ya colaboraba en sus colecciones, la presentada hoy en Cibeles "es básicamente de ella", según contó a Efe la diseñadora. David Bowie y los ochenta han sido la fuente de inspiración de la marca para la próxima temporada, en la que destacan los abrigos de volúmenes amplios.
Tejidos gruesos y lanosos se unen a la perfección con recogidos naturales en ligeros vestidos de seda y chaquetas, cuya seña de identidad, según María, son los grandes botones.
Poco colorido pero intenso, como el rojo pasión, azul ducado, amarillo y negro, en un estilo definido por la hija de la diseñadora como "muy chic a la vez que práctico", a lo que contribuye el retorno a las chaquetas "chanel".
Kina, a sus 63 años, se siente orgullosa del giro que su hija ha sabido dar a la firma, al conservar la calidad tradicional de las prendas con la "modernidad" que aporta su juventud.
Contraste de estilos y tendencias en una mañana dominical en la que las gradas de Cibeles no se han visto tan llenas como en anteriores ediciones seguramente debido al mal tiempo.