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Adidas empeora sus previsiones para 2013 por el impacto negativo del cambio de divisas y su negocio en Rusia

El fabricante alemán de prendas y material deportivo Adidas ha empeorado sus previsiones de ventas y beneficio neto para el conjunto del ejercicio 2013 antes las "últimas evoluciones negativas del mercado", como unos cambios de divisas menos favorables para el grupo o un deterioro de su negocio en Rusia, según informó la empresa en un comunicado.
En primer lugar, Adidas apunta a un mayor debilitamiento de varias divisas respecto al euro en los meses de agosto y septiembre, como el rublo ruso, el yen japonés, el real brasileño, la lira turca o el dólar australiano, lo que ha intensificado el impacto negativo del cambio de divisas que ya había anticipado. En concreto, este hecho tendrá un impacto negativo en las cuentas del tercer trimestre que rondará alrededor del 8% o el 9%.
Asimismo, admite limitaciones en la distribución en el corto plazo como consecuencia de que el cambio a las nuevas instalaciones de distribución en la ciudad rusa de Chekhov, cerca de Moscú, está impactando en la cantidad del productos que se distribuyen a las tiendas.
Aunque Adidas asegura que este problema está previsto que se resuelva a comienzos del cuarto trimestre, este hecho, junto con la debilidad del rublo ruso, provocan que ya no sean sostenibles los objetivos del grupo para el país en 2013.
En tercer lugar, apuntan que la continuada debilidad del mercado global del golf y el enfoque de su marca TaylorMade Golf en mantener saludables niveles de inventario en el mercado llevará a unas menores ventas y a una menor contribución al beneficio de la que se preveía inicialmente.
Como consecuencia, Adidas espera que el beneficio atribuible cierre el año entre los 820 y 850 millones de euros, respecto a la anterior previsión de entre 890 y 920 millones de euros.
Asimismo, prevé que las ventas de todo el ejercicio aumenten alrededor de un 1% o 2%, cuando hasta ahora esperaba un incremento de en torno al 4% o 5%, y un margen operativo de alrededor del 8,5%, en comparación con el 9% estimado hasta ahora.
Por último, explica que gran parte del impacto negativo de estos acontecimientos tengan lugar en el tercer trimestre, para luego registrar un "fuerte repunte" de las ventas y del crecimiento de la rentabilidad en los tres últimos meses del año.