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Arcelor dice no hay que "dar por hecho" un cierre de Zumarraga y que ha hecho lo posible para evitarlo

La dirección de la empresa en España trasladó la decisión a Urkullu en una reunión mantenida este lunes
Arcelor Mittal ha afirmado que "no hay dar por hecho" un cierre de su planta en Zumarraga (Guipúzcoa) y ha asegurado que se ha hecho "todo lo posible" para mantener la actividad en la fábrica, donde se han llevado a cabo inversiones anuales de 3,5 millones y planes para mejorar la competitividad, según ha informado a Europa Press la empresa.
El grupo anunció este martes un cese parcial en la planta de Zumarraga y su intención de recolocar a los trabajadores, una medida que trasladó al lehendakari, Iñigo Urkullu, en una reunión mantenida el pasado lunes.
Esta decisión se produce después de la adoptada en la ACB de Sestao, también perteneciente a Arcelor Mittal, que se encuentra en una situación de parada temporal indefinida. En principio, la empresa no contempla, en estos momentos, adoptar medidas en el resto de plantas que tiene en Euskadi.
En relación a la situación de Zumarraga, la compañía ha indicado que "no hay que dar por hecho" que se va a producir un cierre, y ha señalado que la actividad que se vaya a cesar y transferir se tiene que "discutir" con la comisión negociadora del comité de empresa.
Por ello, ha asegurado que ahora "no es está en disposición" de poder hablar de cuál es la actividad que se va a mantener hasta que no se aborde esta cuestión con los representantes de los trabajadores.
En concreto, se ha abierto un periodo de consultas y los representantes de los trabajadores tienen que designar, en el plazo de siete días, a la comisión negociadora para poder llegar a un acuerdo en relación a las recolocaciones de los trabajadores.
El cese parcial de la actividad implica un ERE que todavía no ha empezado a aplicarse, ya que la producción en Zumarraga continuará durante unos días hasta expedir los pedidos que tiene pendientes. La compañía ha señalado que, en función de las recolocaciones y el acuerdo que se pueda adoptar con los sindicatos, se concretaría la actividad que se transfiere y la que quedaría en la planta guipuzcoana.
REUNIÓN CON URKULLU
La empresa ha manifestado que mantienen un "diálogo permanente" con las instituciones y están "a su disposición". En concreto, ha señalado que, en los últimos días, han desarrollado distintas reuniones, entre ellas, la que mantuvo la dirección de la compañía en España con el lehendakari, Iñigo Urkullu, el pasado lunes en la que le comunicaron la decisión prevista en Zumarraga.
La compañía expuso al lehendakari que el mercado está en una situación "muy difícil" y la planta de Zumarraga arrastraba pérdidas "año tras año", por lo que "no era sostenible".
Asimismo, ha indicado que también han mantenido contactos con la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia, con el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, el alcalde de Zumarraga, Mikel Serrano, además de con los sindicatos.
Ante las críticas del Gobierno vasco a la gestión que ha realizado Arcelor en Zumarraga, en la que aprecia "algunos defectos y lagunas", la compañía ha indicado que en esta planta se han hecho "inversiones importantes", de 3,5 millones anuales, para aumentar la producción y reducir los costes y se han diseñado varios planes para mantener la "posición competitiva" de la planta.
No obstante, ha manifestado que, dada la sobrecapacidad que existen en el mercado y los costes de la planta, se han producido "unas pérdidas de varios millones de euros anuales". La empresa ha apuntado que las medidas adoptadas, incluido un plan para mejorar la eficiencia de los procesos, "no se ha traducido en una mejora del Ebitda" y ha precisado que el índice medio de utilización de la fábrica ha sido de un 40%.
Según ha destacado, tanto los trabajadores como la dirección de la planta y del grupo, han hecho "todo lo posible" para intentar mantener la actividad. La empresa ha indicado que hay una serie de factores externos que han influido en la situación de la fábrica como el precio de la chatarra, de la energía eléctrica, además de la citada sobrecapacidad del mercado, pero ha apuntado que también la propia planta tiene "unas limitaciones estructurales" en su diseño.
En concreto, ha manifestado que su configuración industrial "no facilita" que pueda competir con otras plantas y ha asegurado que precisaría de "muchísimos millones de inversión" para adaptarla a la necesidades del mercado.
Por otra parte, ha manifestado que la decisión adoptada en Zumarraga no influye o favorece la situación en la ACB Sestao, ya que producen diferentes productos y, por tanto, no son competidores.
En relación a la acería vizcaína, ha afirmado que no hay novedades y que todavía no se ha adoptado una decisión respecto a la propuesta para que se pueda trabajar intermitente en la planta.
Por otra parte, Arcelor ha señalado que, en este momento, no se plantean adoptar medidas en el resto de plantas que tienen en Euskadi, como en Etxebarri, Olaberria, Bergara, Basauri, Salvatierra y Hernani.