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Banco de España avanza que los test de estrés europeos serán igual de exigentes que los de Oliver Wyman

Admite que el escenario adverso tiene un probabilidad inferior al 1%
El Banco de España ha advertido a las entidades financieras españolas que los test de estrés que realizará la Autoridad Bancaria Europea (EBA) a final de año serán "igual de exigentes" que los que llevó a cabo en su día tanto este organismo como Oliver Wyman en 2012.
Fuentes de la institución que encabeza Luis María Linde han señalado que el punto del que parten las entidades españolas es bueno, pues han pasado por un proceso de recapitalización importante en los últimos años, pero han apuntado que aún es pronto para definir qué efectos tendrán en ellas las nuevas pruebas de resistencia.
La EBA ha dado a conocer hoy los escenarios en los que se realizarán estos test de estrés que, en su versión negativa, contemplan que España siga en recesión hasta 2016, mientras que el paro continuará subiendo hasta alcanzar el 27,1%. Pese a que las condiciones que se apuntan son "severas", no llegan a ser como las que se impusieron en los test de Oliver Wyman.
En cuanto a la probabilidad de que el escenario más adverso ocurra, desde el organismo liderado por Luis María Linde se ha señalado que será "muy pequeña", en un orden de magnitud inferior al 1%, al igual que las pruebas realizadas por Oliver Wyman.
"Es un evento de triple recesión, algo que nunca había ocurrido", han explicado las fuentes, que han remarcado que el escenario adverso "no es más probable" que el dibujado por Oliver Wyman.
En el caso de que el test detecte que las entidades sufren un déficit de capital, la autoridad europea concede un periodo de seis meses para alcanzar el requisito del 8% de capital de máxima y un tiempo de nueve meses para lograr el 5,5% del capital principal en el escenario adverso.
Las citadas fuentes no han precisado qué ocurriría si, transcurrido ese periodo de tiempo, no se alcanzan los requisitos establecidos, ya que es algo que aún se está debatiendo.
No obstante, han especificado que si existe déficit de capital habrá que analizarlo "caso por caso". "Esperamos que las entidades por sí mismas sean capaces de reaccionar en el caso de que tengan déficit", consideran desde la institución supervisora, al tiempo que han insistido en que habrá una flexibilidad "muy importante" a la hora de tomar medidas y de ofrecer ayudas, aunque todo dependerá de lo que determine la Unión Europea.
VENTA DE NEGOCIOS NO BANCARIOS.
Entre las posibilidades para reducir las necesidades de capital se contemplará además la venta de negocios no estrictamente bancarios, si bien un eventual déficit se cubrirá fundamentalmente a través de capital de primera calidad.
En este punto, han advertido de que "si alguien quiere medir la credibilidad del ejercicio de estrés en función de las ayudas que necesite una entidad, se equivoca" y han recordado lo que ocurrió en España con los test de estrés de 2012. "En España se ha hecho un fuerte ejercicio de recapitalización. Si se compara el capital de hace tres años con la actualidad no tiene nada que ver", han precisado.
Según han indicado, la "gran ventaja" de estos ejercicios es que las entidades reaccionan antes. "Nuestra experiencia nos dice que lo importante no es tanto acertar en una cifra, sino que el ejercicio tenga coherencia, que sea explicable", han concluido.