Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bankinter Consumer Finance espera superar 1.000 millones de inversión y llegar al millón de clientes en 2016

La compañía abandona la marca Obsidiana y rebautiza a sus tarjetas con el nombre de Bankintercard
Bankinter Consumer Finance, la compañía de Bankinter especializada en el negocio de consumo, se ha marcado como objetivo alcanzar el millón de clientes este ejercicio y superar los 1.000 millones de euros en inversión en 2016, con la intención de que este importe crezca hasta los 3.000 millones de euros en 2020 con un incremento anual del 40%.
Además, la compañía ha presentado una nueva identidad corporativa en su negocio de tarjetas que deja de lado la marca Obsidiana, bajo la que operaba desde 2008, y que toma el nombre de Bankintercard. De este modo, abandona la imagen oscura que presentaban sus tarjetas para optar por un diseño más "moderno y sexy", según ha apuntado el consejero director general de Bankinter Consumer Finance, Alfonso Saez.
Bankinter relanzó en 2015 su compañía de consumo consciente de la fuerte competencia de un sector en el que ya operan Caixabank Consumer Finance, Cetelem, Santander Consumer Finance, BBVA Consumer Finance, Cofidis, Carrefour Servicios Financieros y bancopopular-e, en el que acechan las 'fintech' y en el que están apareciendo nuevos 'players' digitales como Apple Pay y Google wallet.
Por todo ello, el grupo dotó a Bankinter Consumer Finance de más recursos y nuevos equipos con el fin de convertirla en una de sus principales vías de ingresos, aprovechando el cambio de tendencia en el mercado nacional de consumo que se detectó a lo largo del ejercicio y que supuso un crecimiento del 14%.
De hecho, Bankinter Consumer Finance aumentó sus costes un 55% el pasado ejercicio debido a que ha duplicado su número de trabajadores, ha invertido cerca de 15 millones de euros en tecnología y se ha volcado en la captación de clientes. La compañía espera que los costes continúen la línea ascendente hasta 2017, debido a que el proyecto aún está en construcción.
TRES NUEVAS LÍNEAS DE NEGOCIO
Para conseguir sus objetivos, Bankinter Consumer Finance se apoyará en el negocio de las tarjetas revolving y en los préstamos al consumo, además de apostar por tres nuevas líneas: el préstamo de autos, que se presentará en abril; la financiación en el punto de venta, que se dará a conocer a finales de mes, y el 'Proyecto Trajano', que supone la colaboración de Línea Directa Aseguradora y Bankinter Consumer Finance.
Más allá de 2016, la compañía --que contaba con 730.000 clientes a cierre de 2015-- prevé alcanzar los 3.000 millones de euros de inversión en 2020, con un crecimiento anual estimado del 40%. La base con la que cuenta es sólida, ya que su volumen de inversión se situó en 719 millones de euros el pasado ejercicio, un 71% más.
"Queremos ser el tercer pilar de Bankinter y sumarnos a la banca tradicional y a Línea Directa", ha apuntado Saez, quien ha destacado que una de las metas de la compañía es dar un solución de crédito a medida para el cliente.
BANKINTERCARD
La compañía también ha apostado por renovar la identidad de sus tarjetas, mucho más colorida y operativa bajo el nombre de Bankintercard. Entre sus principales ventajas se encuentra que no tienen cuota anual, se pueden obtener independientemente del banco al que pertenezca el cliente y están asociadas a 'apps' que ofrecen descuentos y ofertas por geolocalización.
"Con el lema 'porque la vida es lo único que no se puede aplazar', esperamos mantener el liderazgo en tarjetas que hemos mantenido hasta ahora", ha añadido Saez, quien ha precisado que el cambio de marca, incluida web y 'apps' ronda el millón de euros.
Gracias a este nuevo impulso, Bankinter Consumer Finance está dispuesto a acompañar al grupo Bankinter en su expansión en Portugal tras la compra del negocio retail de Barclays en 2015.