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El Bundesbank ve "el final del túnel" para los países en crisis y defiende los tipos bajos del BCE

El presidente del Bundesbank y miembro del directorio del Banco Central Europeo (BCE), Jens Weidmann , ha destacado que la mayor parte de los países de la eurozona en crisis "vislumbran el final del túnel" y ha defendido la actual política de tipos "ultra relajados" de la entidad presidida por Mario Draghi.
En su discurso, Weidmann ha expresado su confianza en una aceleración de la economía alemana en 2014, para cuando el Bundesbank espera una expansión del PIB del 1,7%, que llegará al 2% en 2015.
"La economía alemana ha ganado velocidad el último año y se espera que la tendencia al alza continúe este año y el siguiente", señaló el banquero. "Si todo ocurre como esperamos, la economía alemana crecerá mucho más rápido que la de otros países de la eurozona",añadió.
Sin embargo, el presidente del Bundesbank quiso subrayar que las perspectivas no sólo mejoran en el caso de Alemania, sino que "la mayoría de los países en crisis han dejado ya atrás la recesión y al menos vislumbran el final del túnel".
Asimismo, Weidmann destacó que no se aprecian a medio plazo riesgos significativos al alza para las perspectivas de inflación, no sólo en el conjunto de la zona euro, sino también en el caso particular de Alemania.
DEFENSA DE LA POLÍTICA DEL BCE.
De este modo, el banquero alemán quiso suavizar su imagen de 'halcón' en el seno de Gobierno del BCE al señalar que coincide "totalmente" con Mario Draghi en que "no hay razón para un miedo irracional a la inflación", aunque puntualizó que esto no quiere decir que no haya que continuar luchando contra ella en el futuro.
"Al mismo tiempo, los riesgos en la situación actual de una deflación generalizada en la eurozona son limitados", añadió el banquero germano, que aprovechó su intervención para espantar el 'fantasma de una crisis 'a la japonesa' en la eurozona. "La situación es marcadamente diferente", subrayó.
De este modo, Weidmann defendió que la intención de los bancos centrales al mantener bajos los tipos de interés es "impulsar" el consumo y la inversión.
No obstante, el banquero alemán advirtió de que una política monetaria "ultralaxa" es una terapia con riesgos y efectos secundarios, por lo que no debería aplicarse durante un periodo prolongado.