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CCOO exige a Tragsa la paralización de los despidos y volver a negociar el plan de viabilidad

Denuncia que la empresa retiró el plan, que contemplaba despidos cero, tras la sentencia del Supremo
El sindicato CCOO ha exigido este miércoles la paralización de los despidos de la empresa pública Tragsa, que ha iniciado ya la ejecución del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 1.336 empleados, y volver a negociar el plan de viabilidad de la empresa.
"Queremos que se paralicen los despidos y se negocie el plan de viabilidad para que no se aplique la reforma laboral. Defendemos el empleo y el volver a negociar", ha remarcado el secretario de acción sindical de CCOO, Ramón Górriz, en rueda de prensa.
Górriz ha denunciado que Tragsa retiró el plan de viabilidad en el que se estaba trabajando desde verano para los años 2015-2019, que contemplaba "despidos cero", después de conocer la sentencia del Tribunal Supremo.
"Rechazamos la sentencia del Alto Tribunal que ve ajustado a derecho el expediente y que va en contra de la Audiencia Nacional. Es una situación fundamental por el contexto del país, ya que hay que sentar las bases para salir del paro con otras políticas de empleo. Rechazamos la destrución de empleo y por eso queremos negociar el plan de viabilidad", ha explicado.
El secretario de acción sindical de CCOO ha criticado que "no" hay negociación con la dirección de la empresa. "Con nocturnidad y alevosía, una bonita forma de felicitar las Navidades, la compañía despidió a 610 trabajadores vía burofax y al margen de la representación sindical. Estamos enfadados, porque se va a despedir a 1.336 trabajadores, mientras que la empresa ha contratado a más de 1.200, saltándose la ley", ha señalado.
Górriz ha reiterado que con estas acciones se está "precarizando el empleo" en la empresa al sustituir a trabajadores cualificados y con contratos estables por trabajadores con "contratos precarios", además, de incumplir la Ley de los Presupuestos Generales del Estado.
Por otro lado, el secretario de acción sindical de CCOO ha recordado que la situación económica de Tragsa ha cambiado respecto a 2013 y 2014, en la que se justificaba el ERE, ya que este año cerrará con beneficios. "Es una situación diferente a la que había, ya que se ha mejorado las pérdidas y se ha ganado en volúmen de negocio", ha indicado.
CCOO ha criticado que el órgano de gestión de Tragsa está "sobredimensionado", ya que cuenta con 500 directivos con salarios superiores a los 100.000 euros y que han recibido un bonus de 8 millones de euros por los dos últimos años. Además, desvelan que está previsto el bonus para 2015, que rondará los 4 millones, aunque desconocen si lo van a pagar.
GESTIÓN "IRRESPONSABLE"
Por su parte, el secretario general de la Federación de Servicios, José María Martínez, ha calificado de "irresponsable" la gestión que está realizando la dirección de Tragsa en los últimos años, ya que cifra en más de 10 millones de euros el coste del despido de los 1.336 trabajadores afectados por el ERE.
"Esta factura va a subir por los despidos improcedentes e irá en detrimento de las arcas del Estado. Es un despropósito empresarial que se traslada a la factura del gasto público, con mucho coste social", ha indicado.
Martínez ha explicado que las ganancias de 3,5 millones de euros que se estiman para este ejercicio, en el caso de aplicarse los despidos se volverán en pérdidas, que servirán para justificar el ERE. "Queremos que se paralicen los despidos y volver a la mesa de negociación. Los empleados de Tragsa son imprescendibles, mientras que los directivos se lo están llevando crudo", ha subrayado.
Por su parte, el secretario general de la Federación de Construcción y Servicios, Vicente Sánchez, ha desvelado que Tragsa cuenta con un fondo de reserva de 261 millones de euros.
"Nos sentimos engañados por la paralización del plan de viabilidad", ha remarcado, instando a la compañía a volver a negociar para evitar el mayor número de despidos.