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Cimic (ACS) se adjudica el tranvía de Canberra, un proyecto de unos 500 millones de euros

CAF suministrará los trenes
ACS, a través de su filial australiana Cimic y en consorcio con el fabricante de trenes CAF, se ha adjudicado el contrato de obras de construcción y posterior operación y mantenimiento del primer tramo del tranvía de Canberra, un proyecto de 783 millones de dólares
australianos (unos 508 millones de euros), según informó la compañía.
El grupo que preside Florentino Pérez refuerza así su ya destacada actividad en Australia, un mercado estratégico en la política de expansión internacional del grupo, en el que está presente a través de su filial Cimic, la antigua Leighton.
El proyecto logrado ahora consiste en la construcción de un tramo de tranvía de doce kilómetros de longitud que conectará el centro de la capital australiana con el distrito de Gungahlin, al Norte de la ciudad.
El contrato también abarca la ejecución de trece paradas, la instalación de todos los sistemas y de la señalización, y los posteriores trabajos de mantenimiento durante veinte años.
El consorcio a través del que ACS se ha hecho con el proyecto lo completan CAF, que será la encargada de suministrar los trenes, la corporación nipona Mitsubishi, la constructora John Holland, el fondo de inversión Aberdeen Infrastructure Investment y la firma de ingeniería ferroviaria alemana DB International.
Este consorcio ha resultado finalista ('prefered bidder') para adjudicarse la obra en el concurso público promovido por el Gobierno del Territorio de la Capital de Australia. La adjudicación definitiva y la firma del contrato tendrán lugar próximamente, una vez se acometan los pertinentes trámites administrativos.
ACS competía por esta obra con otro consorcio internacional integrado por Bombardier, la firma de ingeniería australiana Downer EDI Works, la constructora canadiense Plenary Group, la filial australiana del grupo francés de transporte Keolis y la ingeniería australiana Parsons Brinckerhoff.
La compañía española logra además con este proyecto posicionarse en el desarrollo posterior de la red tranviaria de la ciudad, dado que el contrato supone el primer tramo de una futura red que "transformará" la capital, según destaca el Gobierno de la capital australiana.
3.500 EMPLEOS PARA SU CONSTRUCCIÓN.
Canberra prevé que a finales de este año comiencen las obras de construcción del tranvía, que permitirán crear 3.500 puestos de trabajo y generará beneficios a la economía de la ciudad estimados en 1.000 millones de dólares australianos (unos 630 millones de euros).
Con la construcción del tranvía, que se espera esté en servicio en 2018, el Gobierno de la capital proporcionará una alternativa para el viaje en coche privado entre el centro de la capital y el distrito del Norte de la ciudad, que actualmente requiere un tiempo de viaje de unos 57 minutos. También pretende ampliar su sistema de transportes público para absorber el aumento de la demanda de movilidad y hacerlo más sostenible.
Para ACS, la adjudicación de este proyecto se sumaría a la destacada cartera de obras con que cuenta en Australia. Además, reforzará su experiencia en la construcción de tranvías, también lograr recientemente la ejecución de los de Toronto y Lima.