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Codere no abonará el pago del cupón de una emisión debido a sus "actuales circunstancias"

Codere no abonará el pago del cupón de una emisión de bonos en dólares con vencimiento en 2019, que expiraba mañana, día 15 de agosto, debido "a las actuales circunstancias de la compañía y a las negociaciones en curso", informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El grupo de juego privado indicó que "continúa avanzando en las negociaciones" de cara a alcanzar un acuerdo para reestructurar la deuda de la compañía.
Esta no es la primera vez que Codere acuerda no satisfacer los intereses adeudados en una emisión. El pasado mes de marzo ya lo hizo para una en dólares y a mediados de enero y en junio tampoco hizo frente a otros pagos correspondientes a una emisión en euros.
El pasado 6 de agosto, Codere amplió por decimotercera vez, ahora hasta el próximo 3 de septiembre, el tiempo para negociar con sus acreedores con el objetivo de alcanzar un acuerdo que evite el concurso, teniendo en cuenta que la prórroga para continuar con las negociaciones expiraba este miércoles.
En concreto, el grupo de juego privado suscribió nuevos acuerdos de 'standstill' o prórroga con sus acreedores, con duración hasta las 5.00 horas del próximo 3 de septiembre.
Codere presentó el preconcurso de acreedores a principios del pasado 2 de enero, por lo que el plazo de cuatro meses para llegar a un acuerdo o acogerse al concurso expiraba a principios de mayo.
NEGOCIACIÓN CON ACREEDORES.
El grupo de juego privado agotó el pasado 6 de febrero el plazo que tenía para la extensión de su crédito senior sin haber podido alcanzar un acuerdo con al menos la mitad de sus bonistas, condición que era necesaria para la ejecución de la prórroga.
En su oferta, los acreedores ofrecían una inyección de 400 millones de euros (200 millones de euros mediante un contrato de financiación senior y otros 200 millones de euros de una ampliación de capital) para pagar deudas vencidas y financiar sus iniciativas, en una reducción de su endeudamiento, que asciende a 1.039,6 millones de euros, en cerca de 365 millones y en permitir diferir en el tiempo, hasta en cinco años, futuros vencimientos.
Para ello, los bonistas, que se habían mostrado dispuestos a aceptar una quita del 35%, exigían recibir el 96,8% del capital de la sociedad, mientras que los actuales accionistas pasarían a ser titulares del 3,2%.
La oferta de los acreedores ha contado desde el principio con el rechazo del consejo de administración de Codere, controlado por la familia Martínez Sampedro, principales accionistas de la compañía con una participación del 63,7%.
De hecho, la compañía respondió con una contraoferta en la que se planteaba una nueva propuesta en la cual no se requería ninguna inyección de fondos y se recogía un periodo de carencia de intereses en los bonos emitidos en euros y dólares de 5,5 años (hasta diciembre de 2019), incorporando al monto adeudado lo debido por los cupones impagados desde diciembre de 2013.