Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Dime qué vas a hacer con tu dinero y ya veremos

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, junto al presidente del Eurogrupo y primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, al inicio de la reunión informal de este órgano, en Madrid. Foto: EFEtelecinco.es
Poner la venda antes de que sangre la herida. Es lo que pretende la Unión Europea: revisar los proyectos nacionales de presupuestos de los Estados miembros antes de que éstos sean aprobados por sus parlamentos nacionales. Es la idea que ha defendido hoy en el Ecofin informal de Madrid el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Olli Rehn. La propuesta se presentará el próximo 12 de mayo y parece contar con la aquiescencia de los países miembros y del Banco Central Europeo: "Respaldo al cien por cien la propuesta del comisario, porque tiene mucho sentido debatir entre los ministros de Hacienda las líneas maestras antes de que se presente el proyecto de presupuestos en el trámite parlamentario", ha afirmado con rotundidad Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, el organismo que reúne a los responsable económicos de los Estados que comparten la moneda única.
De aprobarse esta idea de la Comisión Europea, estaríamos ante una medida de profundidad, pensada para reforzar la vigilancia presupuestaria de los países del euro, que están sujetos al cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento: un corsé que no les permité tener un agujero fiscal superior al 3% de su riqueza nacional (PIB), entre otras limitaciones. Actualmente, veinte de los veintisiete países de la Unión Europea incumplen el techo de déficit presupuestario del 3%. 
Encaminar los presupuestos nacionales
 El presidente del Eurogrupo dice que hay que ser más "prudentes" a la hora de plantear los presupuestos nacionales y rechaza que esta iniciativa recorte el poder de los países. Según Juncker, "no se trata de restar a los Estados miembros y a sus parlamentos sus derechos específicos: es una cuestión de información", porque para los integrantes del Eurogrupo es "fundamental" conocer qué pretenden hacer sus vecinos, en cuánto se van a endeudar y para qué.
 El objetivo de esta especie de predebate presupuestario a nivel europeo buscaría "influir" en las cuentas públicas de un Estado concreto, sobre todo, "si ese presupuesto no parece ir correctamente encaminado", apostilla Juncker.
 Antes de elaborar esta propuesta, la Comisión Europea está dispuesta a escuchar a los Estados miembros y al Parlamento Europeo. Pero el comisario Rehn recuerda que la Comisión es la "guardiana" del Tratado e insiste en que el ejecutivo comunitario tiene "el derecho de iniciativa" a proponer esta medida, que reforzaría el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Un pacto que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, presente también en esta rueda de prensa, ha definido como "fundamental" para Europa porque es el "núcleo" de la Unión Económica y Monetaria.
 Reforzar la vigilancia
 En estos años de crisis al BCE le han llovido críticas desde multitud de países miembros precisamente por mantener la defensa numantina de este acuerdo. "Ahora nos sentimos reforzados", dice Trichet, quien se siente "alentado" por este tipo de iniciativas para reforzar la vigilancia en la Unión Económica y Monetaria (UEM).
 En cualquier caso esta es sólo una de las medidas que se han planteado los miembros del Eurogrupo hoy en Madrid, en la primera de las jornadas de este Ecofin. Como han confirmado durante la rueda de prensa, mantener la estabilidad fiscal es clave para evitar el agravamiento de la crisis. Grecia ha destapado las vergüenzas de una Unión Monetaria poco unida en lo económico y, de ahí, según opina la Comisión, se ve necesario crear nuevos mecanismos de control que supervisen los desequilibrios presupuestarios y que vigilen la pérdida de competitividad de unos países frente a otros.