Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La falta de acuerdo entre la Eurocámara y los Veintisiete entierra la jornada laboral de 65 horas

Representantes de la Eurocámara y de los países trataron hasta esta madrugada de alcanzar un compromiso, pero sus posturas resultaron ser irreconciliables.
El principal punto de conflicto siguió siendo en todo momento la negativa de los eurodiputados a aceptar la implantación definitiva del "opt-out", la cláusula transitoria que permite en varios países europeos que el trabajador prolongue su jornada por encima del tope de 48 horas semanales si así lo acuerda con el empresario.
El fracaso de las negociaciones tumba definitivamente la reforma de la directiva de tiempo de trabajo, que la UE tramitaba desde hace cinco años, y hará que las normas actuales sigan en vigor.
En un comunicado, la presidencia de turno checa ha lamentado la "inflexibilidad" de los eurodiputados y ha subrayado que las nuevas normas que defendían los Estados miembros suponían "una clara mejora" de la situación.
Así, el ministro checo de Trabajo, Petr Necas, ha recordado que en los países que actualmente aplican la cláusula del "opt-out" se permite trabajar hasta un máximo de 78 horas, frente al límite de entre 60 y 65 que establecía la nueva directiva.
Sin embargo, frente al carácter temporal que tiene ahora, el nuevo texto convertía la excepción en definitiva, algo que el Parlamento se ha negado a aceptar.
Para el socialista español Alejandro Cercas, que fue el ponente de la directiva en el PE, "un mal acuerdo habría empeorado la situación de los trabajadores en general y de los médicos en particular". EPF