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El FMI recorta a la mitad su previsión de crecimiento para Rusia en 2015, hasta el 0,5%

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reconocido que las perspectivas económicas para Rusia son "sombrías" y ha recortado a la mitad su previsión de incremento del PIB en 2015, desde el 1% hasta el 0,5%, según recoge el informe de la última misión de un equipo de la institución al país.
El FMI, que mantiene sin cambios su previsión de crecimiento para Rusia del 0,2% para 2014, destaca que las tensiones geopolíticas están desacelerando una economía que ya estaba debilitada por sus deficiencias estructurales, por lo que destacó la necesidad de mantener unas sólidas políticas macroeconómicas para limitar los riesgos a la baja.
"El consumo está previsto que se debilite ante la moderación del crecimiento de los salarios reales y el crédito al consumo. Las tensiones geopolíticas, incluidas sanciones, las contrasanciones y el temor a que éstas sigan aumentando, están ampliando la incertidumbre y reduciendo la confianza y la inversión", incide.
Las actuales previsiones del Fondo asumen una gradual resolución de las tensiones geopolíticas el próximo año, por lo que advierte que un deterioro de la confianza o un aumento o prolongación de estas tensiones podría llevar a unas mayores salidas de capital, que alcanzarán los 100.000 millones de dólares (79.300 millones de euros) en 2014.
Asimismo, también presionarían en mayor medida los tipos de cambio, elevarían la inflación y rebajarían el crecimiento, Además, un descenso de los precios globales del petróleo podría amplificar el impacto de este escenario.
En este contexto, reclama al Banco Central de Rusia que continúe subiendo los tipos de interés para reducir la inflación, que está previsto siga por encima del 8% a finales de 2014 por el incremento de los precios de la alimentación y la depreciación del rublo. Además, espera que continúe con su camino hacia una meta de inflación marcada por un tipo de cambio totalmente flexible.
Por otro lado, subraya que es apropiado mantener una política fiscal neutral en 2015, tal y como está previsto, pero advierte que será necesario retomar la consolidación en los meses posteriores.
La institución dirigida por Christine Lagarde también reclama al Gobierno ruso que ponga en marcha "valientes reformas estructurales" y una mayor integración global para mejorar el potencial de crecimiento de Rusia.