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Fitch mejora de 'negativa' a 'estable' la perspectiva del rating de Italia

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha confirmado el rating 'BBB+' de Italia y ha elevado de 'negativa' a 'estable' su perspectiva, ante la mejora de las condiciones de financiación para el soberano y el fin de la recesión en el país.
La agencia subraya que el Gobierno italiano se ha beneficiado de una "mejora significativa" de las condiciones de financiación desde mediados de 2012 y ha demostrado su "flexibilidad financiera y su resistencia" durante la crisis de deuda soberana.
Fitch destaca que, tal y como preveía, la profunda y prolongada recesión de la economía italiana finalizó en la segunda mitad de 2013, año en el que registró superávit por cuenta corriente por primera vez desde que empezó la crisis financiera.
En esta línea, espera que el superávit sea mayor en 2014 debido a una demanda de exportaciones más fuertes, no sólo de sus socios europeos, mientras que las importaciones seguirán contenidas por la debilidad de la demanda doméstica.
Asimismo, subraya que los riesgos fiscales ligados al sector financiero han descendido a medida que los grandes bancos italianos han aprovechado las mejores condiciones de los mercados para fortalecer su capital antes de la revisión de activos que realizará el Banco Central Europeo (BCE) este año.
Respecto al rating de 'BBB+' de Italia, refleja la previsión de la agencia de que la deuda bruta alcance un máximo del 135% del PIB en 2014, ligeramente por encima del 133% que esperaba Fitch, para después descender y permanecer por encima del 130% hasta 2017, lo que deja un "muy limitado espacio fiscal" para responder a cualquier 'shock' negativo.
Asimismo, tiene en cuenta la agenda de reformas estructurales anunciada por el nuevo gobierno de Matteo Renzi, que incluye un "ambicioso" calendario, y su compromiso de cumplir con el programa de estabilidad para 2014 del anterior ejecutivo, en particular con rebajar el déficit al 3% este año.
Por otro lado, apunta que los indicadores del mercado laboral y la inflación subrayan la "fragilidad" de la economía italiana, a la que califica de "grande, rica, diversificada y de alto valor añadido", con moderados niveles de endeudamiento del sector privado y un sistema de pensiones sostenible.