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Franco (Ibercaja) advierte de que un modelo de "pocos y muy grandes" bancos deriva en oligopolio

"Para que el sector atraiga inversores, las entidades deben ofrecer niveles de rentabilidad razonables y sostenibles", dice Amado Franco
El presidente de Ibercaja, Amado Franco, ha defendido la "solidez y competitividad" de las entidades bancarias españolas que han superado la crisis y ha reiterado su apuesta por la biodiversidad financiera, "frente a un modelo de pocos y muy grandes proveedores, que puede derivar en oligopolio y ser un marco poco deseable para clientes y sociedad".
Así lo ha expuesto este jueves en Santander en el seminario 'Desafíos de la economía española. El futuro de la banca española', organizado por FUNCAS y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde ha pronunciado la conferencia 'El sistema financiero español tras el tsunami de la crisis: nuevas preguntas, nuevas respuestas'. En su discurso, ha analizado las causas de la crisis, el proceso de reestructuración vivido por el sector y la situación actual y los retos que las entidades tienen por delante.
El presidente de Ibercaja ha destacado que el mercado cuenta hoy con muchos menos operadores, "pero todos somos mucho más sólidos y competitivos, lo cual eleva lógicamente el nivel de exigencia". De hecho, ha defendido que es necesario para la economía española, como garantía de competencia e innovación en el sector, que exista una amplia biodiversidad entre los diferentes servicios financieros ofrecidos en nuestro país.
"Un modelo con pocos y muy grandes proveedores deriva siempre en mercados con estructura de oligopolio. Y ese tipo de mercados no es el marco más deseable desde el punto de vista social y del consumidor", ha afirmado.
En su intervención ha relatado cómo las cinco entidades de mayor tamaño aglutinan el 58% del mercado en España, 10 puntos porcentuales más que en el sistema financiero francés y 26 puntos porcentuales más que en Alemania, por ejemplo. "A nivel global, existen bancos muy grandes y poco rentables y otras entidades medianas o pequeñas, que nacieron en localizaciones geográficas concretas, como es el caso de Ibercaja, con una rentabilidad estable y sostenible", ha dicho.
Sobre la crisis en la que se ha visto inmerso el país, Franco ha mencionado que "la aparentemente interminable fase de crecimiento económico de finales de los 90 y primeros años de este siglo hizo que muchas entidades financieras perdieran algunas referencias básicas de gestión en banca e impulsaran procesos de crecimiento insostenibles". Como se sabe, ha añadido, esta situación ha conducido a una integración plena de los organismos reguladores nacionales en Europa, instrumentándose un mecanismo único de supervisión (MUS).
En este ámbito, el presidente de Ibercaja ha destacado cómo el impacto en las cuentas públicas de los países derivado de los rescates a la banca ha llevado a centralizar, fortalecer y endurecer los requerimientos regulatorios para las entidades financieras europeas. Sin embargo, en ocasiones, las nuevas normativas promovidas por las diferentes instituciones están generando elevados costes de cumplimiento. "Lo importante para que un mercado funcione bien y se eviten o minimicen las crisis no es el volumen de la regulación, sino la calidad y eficacia de dicha regulación y la vigilancia de su cumplimiento", ha ratificado.
NUEVO RETO: LA RENTABILIDAD
Para que el sector siga siendo atractivo para los inversores, en el actual contexto de tipos de interés nulos y fuerte competencia, Amado Franco ha dicho que "las entidades bancarias tenemos el desafío de demostrar nuestra capacidad para obtener niveles razonables y sostenibles de rentabilidad que cubra a los accionistas al menos su coste de capital".
Para Franco, otro de los retos a los que se enfrenta la banca actualmente es la revolución tecnológica, que conlleva una evolución imprescindible de los modelos de negocio. En referencia a este tema, el presidente de Ibercaja ha destacado la apuesta de la entidad por este cambio y ha recordado la firma de un acuerdo estratégico con Microsoft, que demuestra que uno de los objetivos de Ibercaja es contar con soluciones de vanguardia para responder a las necesidades de los clientes.
"Si algo ha caracterizado a Ibercaja en sus 140 años de historia, ha sido nuestra capacidad de adaptación. Ahora lo haremos de nuevo para seguir prestando servicios financieros de calidad a nuestros clientes y seguir siendo útiles a la sociedad", ha apostillado.
El presidente ha mostrado su satisfacción por cómo la entidad ha superado la crisis y es hoy ya el octavo grupo bancario de España, con fortalezas diferenciales como sus liderazgos territoriales (en Aragón, La Rioja, Guadalajara, Burgos y Badajoz), la diversificación de las fuentes de negocio gracias a su puntero Grupo Financiero y la sólida posición en Madrid (190 oficinas y casi mil empleados) y Arco Mediterráneo.