Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Fundación Impuestos y Competitividad cuestiona la reducción de los tipos de la reforma fiscal

La Fundación Impuestos y Competitividad cree que la reforma tributaria es positiva porque aspira a reducir la carga tributaria, pero duda del efecto de la rebaja de tipos en el IRPF y asegura que será sólo de un 10% si la renta es inferior a 30.000 euros, "inapreciable" para rentas de entre 30.000 y 100.000 e incluso se convertirá en subida fiscal para las superiores a 100.000 euros.
En un informe, la Fundación de Impuestos y Competitividad asegura que la reducción de tipos impositivos puede considerarse menor de lo que sería deseable porque está condicionada por las demandas de instancias internacionales y exigencias de equilibrio presupuestario.
Además, percibe un "juego de equilibrios" en las figuras objeto de la reforma que no permiten evaluar el impacto neto de reducción anunciado. "No es fácil establecer si restan más las rebajas evidentes propuestas que las correcciones introducidas durante esta y la anterior legislatura", asegura.
Asimismo, considera que hay aspectos parciales de la reforma con un alto potencial de dificultad interpretativa y, por consiguiente, de futura conflictividad, con una clara proliferación de normas antiabuso.
Aún así, confía en que, durante el trámite parlamentario, se introduzcan las correcciones adecuadas que potencien lo positivo de la reforma y cree que será fundamental la evolución del proyecto de reforma de la Ley General Tributaria, como parte sustancial de todo el proceso.
Sorbe el Impuesto de Sociedades, cree que la reducción del tipo es un "claro respaldo" a la competitividad del sistema y al fomento de nuevas inversiones internacionales y celebra la exención de dividendos y plusvalías para evitar la doble imposición económica, internacional e interna y las formulas de incentivo a la autofinanciación.
En cambio, cree que hay medidas que inciden negativamente en la competitividad de las empresas y que provocan un alejamiento entre base imponible y resultado contable (exclusión de deterioros de activos financieros y de inmovilizado material; posponer pérdidas en operaciones con participadas o establecimientos permanentes, limitar la compensación de pérdidas etc)
Sobre el IRPF, la Fundación Impuestos y Competitividad aplaude la bajada de tipos, pero asegura que si se deja fuera los impuestos destinados a favorecer a discapacitados y familias numerosas, la rebaja fiscal es sólo de un 10% para rentas inferiores a 30.000 euros, casi inapreciable entre 30.000 y 100.000 euros e incluso se convierte en subida fiscal para rentas superiores a 100.000 euros.
Por lo tanto, considera que la reforma fiscal es "continuista" respecto a 2011 y critica la supresión de la exención de la entrega de acciones a los trabajadores, ya que la medida alineaba creación de negocio y compromiso por parte de los empleados.
POCOS CAMBIOS EN EL IVA
En cuanto al IVA, recuerda que no hay modificaciones generales salvo las subidas para los productos sanitarios exigidas por el Derecho Comunitario, por lo que echa en falta una revisión "más en profundidad" de este impuesto, "retocado y parcheado" desde 1992.
Por último, habría que reducir el excesivo peso de las exigencias formales de esta figura, por lo que habría que eliminar normas que impiden deducciones por incumplimientos formales, las que supeditan el régimen de devolución mensual a obligaciones de información o las que perpetúan sanciones por meros incumplimientos formales no determinantes de perjuicio económico para la Hacienda Pública.