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ING perdió 729 millones en 2008, tras un deterioro récord a final de año

El grupo bancario y de seguros ING perdió el año pasado 729 millones de euros netos, frente al beneficio de 9.241 millones obtenido en 2007, debido a los resultados excepcionalmente malos en el último trimestre del ejercicio.
El último trimestre, con unas pérdidas de 3.101 millones de euros fue el peor de los últimos cincuenta años, según reconoció la entidad.
Tras dar a conocer esas cifras, ING indicó que afrontará el revés que sufre por la crisis financiera internacional con una política orientada a simplificar su estructura y reducir riesgos y costes, lo que también implica la venta de divisiones que no se consideren centrales en la actividad de la entidad.
La división española de ING Direct logró en 2008 un beneficio antes de impuestos de 43 millones de euros, lo que representa una caída del 22 por ciento en comparación con los 55 millones ganados en 2007.
El resultado bruto de explotación (EBITDA) del grupo se cerró en 2008 con una pérdida de 786 millones de euros, en comparación con los 11.080 millones de euros registrados un año antes.
El resultado neto de explotación (EBIT) registró una pérdida de 171 millones de euros, en relación con los 9.208 millones de euros obtenidos un año antes.
Los ingresos del grupo bancario ascendieron a 65.675 millones de euros, lo que supuso una reducción del 11,5 por ciento respecto al año anterior.
La división de seguros cerró el año con una perdida antes de impuestos de 1.235 millones de euros, mientras que la división bancaria lo hizo con un beneficio antes de impuestos de 449 millones de euros.
Ante la difícil coyuntura, ING se concentrará en "reforzar la posición financiera y mejorar la capacidad de ingresos para inversores (...) así como reducir la complejidad de la estructura centrándonos en lo básico", explicó el presidente del grupo ING, Jan Hommen.
El ejecutivo señaló que para conseguir estos objetivos es necesario continuar con la política de "desinversión de nuestras actividades no centrales", en la línea de la venta de su división de seguros en Taiwán y en Canadá.
Sin embargo, no especificó qué sectores y en qué regiones se producirán las desinversiones, algo que todavía está en estudio.
A la pregunta de si la simplificación pasa por separar las actividades de seguro y banca, Hommen recalcó que el modelo de negocio conjunto "no está muerto".
ING considera prioritario "reducir el número de mercados" en los que opera y centrarse en el cliente, para recuperar la confianza de éste en el sector financiero.
A este respecto, el director financiero, John Hele, explicó que los clientes retiraron fondos durante el cuarto trimestre movidos por una "gran confusión" en torno a las garantías sobre sus ahorros, pero aseguró que la situación se ha ido aclarando y que en enero se ha constatado la recuperación de la confianza con nuevos ingresos.
Según datos de ING, durante el cuarto trimestre de 2008 el sector de ahorros particulares hizo que el volumen de depósitos bajara en 8.200 millones de euros (5.000 millones de ING Direct) respecto al trimestre anterior.
El grupo holandés anunció, además, que planea aplicar una política de reducción de riesgos.
El primer paso en este ámbito fue el acuerdo con el Gobierno holandés por el que éste garantizará el 80 por ciento de las hipotecas problemáticas de ING en Estados Unidos (las llamadas hipotecas "Alt-A").
El pasado mes de octubre ING recibió una inyección de capital de 10.000 millones de euros por parte del Estado holandés.
El grupo bancario y de seguros anunció también el pasado enero la supresión de 7000 empleos, lo cual espera que reporte un ahorro de 1.000 millones de euros durante 2009 y una reducción estructural de costes de aproximadamente 1.100 millones de euros a partir de 2010.