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Intensificarán las inspecciones contra fraudes al consumo eléctrico en La Habana

Las restricciones al consumo de energía, aplicadas desde el 1 de junio, han ahorrado a Cuba el equivalente a 18.296 toneladas de combustibles, según datos oficiales. EFE/Archivotelecinco.es
Un cuerpo de inspectores perseguirá los fraudes en el consumo eléctrico en el sector residencial de La Habana desde el próximo 1 de julio como parte de las medidas aplicadas por el Gobierno del general Raúl Castro desde hace un mes para ahorrar energía, anunciaron hoy medios oficiales.
El periódico Tribuna de La Habana dijo que los inspectores andarán en parejas por las calles y que "el corte eléctrico será retomado entre las medidas" para las familias que contravengan las regulaciones del servicio.
Recuerda que la legislación vigente establece multa de 500 pesos cubanos, equivalentes a unos 23 dólares; el cobro retroactivo del servicio y corte en el suministro por 72 horas para quienes cometen el fraude por primera vez.
Asimismo subraya que a los reincidentes se le impondrán multas de 1.000 pesos (unos 45 dólares), la suspensión del servicio por 15 días y el cobro de la electricidad sustraída hasta un año.
El jefe de inspecciones en el sector residencial de la Empresa Eléctrica de la Ciudad de La Habana, Santiago Michelena, dijo que durante el verano es cuando se cometen "más fraudes", y que hasta el cierre de mayo pasado detectaron 2.776 ilegalidades con controles imprevistos.
La instalación de dispositivos para bloquear el funcionamiento de los contadores y el "enganche" furtivo a redes de pago colectivo son algunas de las ilegalidades más frecuentes.
La intensificación de las inspecciones contra los fraudes se enmarca en las drásticas medidas de ahorro que dictó el Gobierno cubano al empeorar la situación económica de la isla por los efectos de la crisis financiera internacional, la caída de ingresos por turismo y exportaciones, entre otros factores que la dejaron sin liquidez.
Las medidas incluyen el corte del suministro eléctrico a las empresas e instituciones que no tengan un plan de merma del consumo o que no lo cumplan, restricciones en el uso de aires acondicionados y refrigeradores, y cambios de horarios laborales.
Las restricciones al consumo de energía, aplicadas desde el 1 de junio, han ahorrado a Cuba el equivalente a 18.296 toneladas de combustibles, según datos oficiales.