Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Obama expresa su optimismo sobre la economía a largo plazo

El presidente de EE.UU., Barack Obama, expresó hoy su optimismo en que la situación económica volverá a florecer, aunque advirtió de que aún queda mucho trabajo por hacer.
En declaraciones tras una reunión con el presidente de su consejo asesor para la recuperación económica, Paul Volcker, Obama afirmó: "Trabajamos cada día para determinar cómo hacer que el crédito vuelva a fluir, para que las empresas y los consumidores puedan obtener crédito y hagamos que esta economía se mueva de nuevo".
El presidente indicó que para lograr la recuperación económica también necesitará "una reforma reguladora financiera a largo plazo" y la aplicación del plan de estímulo económico aprobado en febrero.
Estados Unidos, aseguró Obama, debe actuar "en coordinación con otros países" para lograr el éxito contra la crisis global.
El presidente estadounidense aseguró que, a largo plazo, la capacidad económica estadounidense se mantiene y cuenta con "la economía de libre mercado más dinámica de la Tierra".
Las declaraciones de Obama se produjeron después de un discurso de uno de sus principales asesores económicos, Larry Summers, en el que el alto funcionario afirmó que la crisis económica ha evaporado 50 billones de dólares de riqueza en todo el mundo.
Los inversores y las familias han visto escurrirse entre sus dedos en el último año y medio, según Summers, casi cuatro veces más dinero que el Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, estimado en 14 billones de dólares.
Claro que buena parte de esas ganancias eran insostenibles, y procedían de una burbuja de precios en las acciones y en los valores de los bienes raíces cuyo reventón ha sacudido al mundo.
Summers, quien dirige el Consejo Económico Nacional, estima que sólo en Estados Unidos han volado siete billones de dólares con la caída de las bolsas y otros seis billones por el colapso del mercado inmobiliario, que fue el detonador de la crisis.
En los últimos 18 meses el Índice Dow Jones ha caído un 47 por ciento. Al mismo tiempo, el precio de la vivienda bajó más de un 18 por ciento sólo en el 2008, según el índice Case-Shiller, y acumula pérdidas récord desde diciembre de 2007.
Sin embargo, tras meses de negrura, las bolsas han querido ver un resquicio de luz con algunas noticias positivas en el sector financiero y el Dow Jones ha subido un 9,5 por ciento desde el lunes, aunque hoy estaba básicamente estable.
En un discurso en la Institución Brookings, un centro de estudios, Summers se contagió del tono esperanzador y afirmó que hay señales del impacto positivo del plan económico del Gobierno.
"Es modestamente animador que desde que (el plan) comenzó a tomar forma, el gasto de los consumidores en Estados Unidos, que se hundió durante la época navideña, parece haberse estabilizado", dijo.