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Obama iniciará una gira para "vender" la reforma financiera

En los últimos días Obama ha insistido en la necesidad de reformar el sistema financiero para conjurar otra crisis como la generada por Wall Street en 2008. EFE/Archivotelecinco.es
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, iniciará una gira nacional en las próximas semanas para "vender" la reforma del sistema regulatorio de Wall Street que debate el Senado, informó hoy la Casa Blanca.
Una portavoz de la Casa Blanca, Amy Brundage, informó de la gira nacional, pero no proporcionó detalles sobre cuándo ni dónde viajaría el mandatario estadounidense.
En los últimos días Obama ha insistido en la necesidad de reformar el sistema financiero para conjurar otra crisis como la generada por Wall Street en 2008 y que requirió un paquete de rescate multimillonario para salvar a las grandes instituciones financieras.
Se prevé que el Senado comience a debatir esta semana una legislación propuesta por el senador demócrata Christopher Dodd para, entre otras cosas, regular el mercado de derivados y establecer una agencia de protección al consumidor.
Sin embargo, los republicanos insisten en que la legislación "perpetuará" los rescates de los bancos a costa de los contribuyentes.
Hoy mismo, en un programa de la cadena de noticias CNN, el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, acusó al presidente Obama de intentar "politizar" el asunto de la reforma financiera y pidió que los senadores elaboren una nueva iniciativa.
Entre otros elementos, la legislación, de aprobarse, dará al Gobierno federal la autoridad de desmantelar instituciones en precarias condiciones y que supongan una amenaza a todo el entramado financiero del país.
También crea una agencia de protección al consumidor y establece mecanismos para una mayor supervisión de los mercados de derivados.
Para ablandar a la oposición, fuentes del Ejecutivo han indicado que la Administración quiere que los demócratas eliminen la cláusula que establece un fondo privado de 50.000 millones de dólares que, financiado por las grandes instituciones financieras, serviría para cubrir los gastos relacionados con la disolución de una empresa colapsada.