Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Praet (BCE) cree que el riesgo de deflación es "limitado" y dice que el organismo no descarta ninguna medida

Insta a no "dramatizar" sobre la perdida de impulso de la eurozona y no ve probable una recesión
El miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), Peter Praet, ha defendido que el riesgo de que la eurozona entre en deflación es "limitado", y ha asegurado que la institución no descarta ninguna medida en caso de que estos riesgos se agraven.
En una entrevista con los diarios 'L'echo' y 'De Tijd', Praet rechaza la alta probabilidad (30%) que el Fondo Monetario Internacional (FMI) da a la deflación en la eurozona y subraya que sus análisis apuntan a cifras "mucho más bajas".
Pese a ello, admite que un período prolongado de baja inflación alberga el riesgo de que una crisis económica dispare la inflación negativa. "Si se está moviendo cerca de cero y se experimenta un nuevo 'shock', el riesgo de inflación negativa no es en absoluto despreciable", avisa.
En este contexto, señala que el BCE no está cómodo con este nivel de inflación, como demuestran las medidas adoptadas en junio y septiembre, y vigilará la senda futura para tener en cuenta el riesgo de un "periodo prolongado de baja inflación".
En caso de que este se materialice, recuerda que la institución es "unánime" en su intención de adoptar medidas adicionales, por lo que se mantendrá el debate en torno a las mismas. "Si es necesario, no dudaremos. Nada se descarta", asegura.
Respecto a la situación de la economía de la eurozona, señala que está sufriendo una "pérdida de impulso" y que hay que abordarlo "con seriedad" ante el aumento de los riesgos. Sin embargo, incide en que tampoco hay que "exagerar", ya que su escenario base de una recuperación "gradual" es todavía realista.
"No podemos ignorar el débil clima económico. Esta es una de las razones por las que tomamos medidas en junio y septiembre e hicimos más acomodaticia la política monetaria. Pero tampoco debemos dramatizar", insiste.
Por este motivo, no cree que la economía europea vuelva a caer en recesión y recalca que los indicadores de confianza para el tercer y cuatro trimestre sugieren un crecimiento marginal en la eurozona. Aun así, reconoce que esto es "bastante preocupante", dado que el impulso no es lo suficientemente fuerte para un crecimiento autosostenido.