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El TUE confirma la multa de 54 millones a varias siderúrgicas del grupo español Celsa por pactar precios

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha desestimado los recursos presentados por varias siderúrgicas del grupo español Celsa contra la multa que les impuso la Comisión Europea en junio de 2010por participar en un cártel para pactar precios en el sector del acero pretensado durante las décadas de los ochenta y noventa.
Bruselas decidió entonces una sancionar con 54,3 millones de euros a este grupo --formado por Moreda-Riviere Trefilerías (MRT), Trefilerías Quijano (TQ), Trenzas y Cables de Acero PSC (Tycsa PSC) y Global Steel Wire (GSW)--, como parte de una multa a un cartel mayor.
Las sociedades del grupo Celsa estimaron que les resultaba imposible hacer frente a la multa sin poner en peligro su viabilidad y solicitaron al Ejecutivo comunitario una reducción del monto, atendiendo a la "capacidad contributiva".
Ante la negativa de los servicios comunitarios a realizar la corrección, MRT, TQ, Tycsa PSC y GSW presentaron recursos que el TUE ha desestimado en su pronunciamiento de este jueves.
Las empresas cuestionaron en su recurso su pertenencia a una unidad económica y negaron su responsabilidad, pero el Tribunal General ha contemplado diferentes indicios de su integración económica, "suficientes para hacer verosímiles" las alegaciones de Bruselas.
Entre dichos indicios, la sentencia menciona que las cuatro sociedades estaban unidas por vínculos estructurales estables y estrechos durante todo el período de la infracción y que eran percibidas por los demás miembros del cártel como un único competidor, además de tener personal común.
Así las cosas, el tribunal europeo ha declarado que la Comisión "no cometió ningún error al atribuir la responsabilidad a las sociedades" y ha confirmado el "carácter único" de la infracción.
También ha concluido que las empresas tenían "los medios para, si no satisfacer inmediatamente la totalidad de las multas impuestas, al menos obtener la financiación o las garantías necesarias".
La decisión de 2010 contra el cartel en el sector del acero para pretensado (que se utiliza, por ejemplo, en la construcción de puentes, voladizos o tuberías), en el que los proveedores de este material fijaron cuotas, se repartieron clientes y pactaron precios y el intercambio de información comercial sensible sobre precios, volúmenes y clientes a escala europea y regional, en este caso con 'clubes' específicos en España e Italia.