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La UE fijará las reglas para tratar los activos tóxicos con el fin de restaurar el crédito

El ministro español de Economía, Pedro Solbes (c), asiste a la reunión del Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) en Bruselas (Bélgica) hoy martes 10 de febrero. EFEtelecinco.es
Los Veintisiete acordaron hoy establecer reglas comunes para toda la UE para el tratamiento de los activos "tóxicos" que están minando la confianza en el sector financiero e impidiendo que el crédito fluya con normalidad a las familias y las empresas.
Los ministros de Finanzas de la UE (Ecofin) coincidieron en que es necesario un enfoque coordinado para poner en marcha los llamados "bancos malos", en los que algunos países quieren agrupar los activos problemáticos, u otras iniciativas similares dirigidas a aliviar a las entidades del lastre que esos activos representan.
Los Estados miembros han constatado que, a pesar de las cuantiosas ayudas que están recibiendo los bancos, el mercado de crédito sigue sin funcionar, debido a la desconfianza generalizada por la existencia de activos dañados -productos estructurados y créditos dudosos, que no son líquidos porque nadie quiere comprarlos-.
Pero también saben que este tipo de ayudas puede generar problemas a la competencia y por eso decidieron que hay que actuar de manera coordinada y respetando unos principios básicos, aunque con flexibilidad para escoger el esquema más adecuado a cada país.
El Ecofin encargó a la Comisión Europea que elabore unas orientaciones, especialmente en lo relativo a la fijación del precio de los activos -una cuestión difícil, porque están muy devaluados-, para asegurar la compatibilidad de las ayudas con la legislación europea sobre competencia.
El responsable europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, se comprometió a publicar unas directrices en las próximas semanas, similares a las que adoptadas para facilitar las recapitalizaciones y los sistemas de garantía pública para la banca.
Almunia recalcó que el objetivo de estas iniciativas -que van desde el "banco malo" a las garantías sobre los activos tóxicos que estudian Reino Unido y Holanda o los esquemas híbridos- es devolver la confianza en las entidades financieras, para que el crédito vuelva a fluir con normalidad.
Sea cual sea la opción escogida tendrá que partir de una evaluación justa y totalmente transparente de los activos dañados.
Las medidas serán sometidas a una estrecha supervisión y, igual que sucedió con las recapitalizaciones, los bancos beneficiarios de la ayuda tendrán que asumir parte del riesgo asociado a los activos dañados y aceptar algunas reglas de comportamiento
Por parte española, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, dejó claro que España no planea aplicar, por el momento, ningún esquema de este tipo.
Solbes hizo hincapié, una vez más, en la solidez del sistema financiero español y reclamó que se establezcan controles suficientes para reducir las ayudas al mínimo y evitar que las entidades sanas, como las españolas, queden en desventaja competitiva.
"No tiene ningún sentido que precisamente los bancos que no tienen dificultades y no tienen que recurrir a esa situación al final acaben en peor situación que los otros", concluyó Solbes.
En el encuentro de hoy, los Veintisiete también subrayaron su compromiso con las reglas de estabilidad presupuestaria y confirmaron que están decididos a retomar la senda de la consolidación tan pronto como sea posible.
A pesar de esta determinación, la Comisión Europea dejó claro que abrirá procedimientos sancionadores a aquellos países que, como España, rebasen de manera clara y sostenida el límite de déficit del 3% del PIB.
El Ecofin continuó hoy con los debates para extender a más productos y servicios el IVA reducido, una iniciativa que abandera Francia y a la que se oponen sobre todo Alemania, Austria y Dinamarca, impidiendo la unanimidad que requieren las decisiones sobre fiscalidad.
El ministro checo, Miroslav Kalousek, indicó que la presidencia de turno elaborará una lista "muy corta" de servicios intensivos en mano de obra susceptibles de beneficiarse de un IVA más bajo, con la esperanza de lograr un acuerdo el mes próximo.