Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La banca podría defenderse de los tipos bajos endureciendo el crédito o rebajando el coste de los depósitos

Mirabaud Securities España afirma que la banca podría continuar con su actividad y defenderse de los bajos tipos de interés actuales endureciendo los diferenciales de crédito o rebajando la remuneración de los depósitos, llevándola hasta niveles negativos en el caso de las empresas.
En un informe, el analista Fabio Mostacci destaca que en el modelo de negocio de la banca española el peso del margen de intereses en su mix de ingresos "es elevado", lo que la hace "especialmente vulnerable" a los tipos bajos.
Por ello, apuesta por la rebaja de la remuneración de los depósitos y por el endurecimiento de los diferenciales de créditos como mecanismos de defensa, aunque se pregunta "hasta qué punto" las entidades pueden aplicar ambas medidas.
"Hay todavía margen para recortar el coste de los depósitos, pero solo hasta cierto punto", indica Mostacci, quien subraya que las cuentas corrientes de las empresas "podrían llegar a tener remuneraciones negativas, dado que instrumentos de gestión de tesorería alternativos como las Letras del Tesoro también tendrían rendimientos muy negativos".
Por otra parte, fija el límite inferior del coste de los depósitos a la vista de particulares en un nivel cercano a cero, mientras que para los depósitos a plazo asume un suelo de 25-30 puntos básicos "en línea con los actuales costes de la nueva producción".
ENDURECER LOS DIFERENCIALES DE CRÉDITO
Respecto al crédito, el experto opina que las entidades tendrían "algo de margen" para endurecer los diferenciales de la nueva producción, ya que la rebaja del Euríbor, en todo caso, llevaría a una caída del coste total de préstamos para los clientes".
"Sería posible introducir un aumento de diferenciales sin perjudicar la demanda de crédito", adelanta. A su juicio, la clave sería una buena gestión de activos y pasivos.
Tras esta explicación, Mostacci advierte de que la capacidad de defensa de cada entidad varía en función de su estructura de balance: mix y coste del stock de depósito o mix de la cartera de crédito. En el primer caso, las entidades con coste más alto y peso más alto de depósitos a la vista estarían mejor posicionadas.
Respecto a la entidades con mix de la cartera de crédito precisa que el libro hipotecario es el que menos rápidamente se puede repreciar, dada su elevada vida media.
Pese a todo, el experto ve "complicado" estimar el impacto de los tipos de interés bajo año por año, aunque entiende que al principio sería negativo dado que la caída de rendimiento del crédito y de la cartera de bonos "sería automática", mientras que los recortes de los costes de los depósitos se deberían producir de forma gradual.
En un plazo más largo, añade Mostacci, la repreciación de los depósitos hasta llevar el coste en niveles próximos a cero "debería mitigar el impacto negativo real".