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Más de 40 empresas británicas compraron datos privados sobre obreros para poder vetarlos

Más de 40 empresas británicas del sector de la construcción son sospechosas de haber comprado a un detective información confidencial sobre trabajadores para decidir, sobre esa base, si les contrataban, informó hoy la prensa británica.
La compañía inglesa que proporcionaba esos datos, como hábitos laborales o pertenencia a sindicatos, The Consulting Association, ha sido clausurada, mientras que su director, el investigador Ian Kerr, será sometido a un proceso legal, según la BBC.
La actividad de esa firma, situada en Droitwich (centro de Inglaterra), al igual que la compra de los datos por parte de las constructoras, viola la ley británica sobre protección de datos, por cuya aplicación vela el Comisario de Información.
Fue precisamente una investigación dirigida por la Oficina del Comisario la que destapó este entramado de tráfico de información, que, según el periódico "The Guardian", implica a las principales constructoras del país, como Balfour Beatty, Laing O'Rourke y Costain.
La Oficina efectuó una redada en las instalaciones de The Consulting Association el pasado 23 de febrero y descubrió datos que cubrían un periodo de hasta 15 años, que se habían guardado sin el conocimiento de los más de 3.000 trabajadores afectados.
Durante años, los albañiles en el Reino Unido se han quejado de que parecía haber persecución de ciertos trabajadores a los que se les negaba repetidamente el empleo.
La información almacenada por Kerr se refería a relaciones personales, hábitos en el trabajo, historia laboral y actividad política y sindical.
Las empresas pagaban por el servicio una cuota de 3.000 libras al año (3.368 euros), más 2,20 libras (2,47 euros) por detalles individuales, señaló la BBC.
"Comerciar de esta manera con los datos personales de la gente es ilegal y estamos decididos a erradicar este tipo de actividades", declaró el subcomisario de Información, David Smith.