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Las empresas familiares piden a Zapatero una reducción fiscal y de cotizaciones

Los dirigentes de las principales empresas familiares españolas, entre ellos el balear Simón Pedro Barceló, han pedido hoy al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que impulse con carácter urgente y ante la crisis una reducción generalizada de la fiscalidad que grava a las compañías y una bajada de las cotizaciones a la Seguridad Social.
Durante la celebración de la asamblea anual de socios del Instituto de Empresa Familiar (IEF), a la que ha asistido Zapatero, el presidente de esta asociación, Simón Pedro Barceló, ha advertido de la "gravedad" de la situación por la que pasan las empresas españolas, tanto las grandes como las pequeñas, y las firmas familiares en particular.
Por eso, Barceló le ha pedido a Zapatero que se apruebe una rebaja generalizada de cinco puntos en el Impuesto de Sociedades para todas las empresas, que se reduzcan en dos puntos las cotizaciones a la Seguridad Social, que se apruebe una exención fiscal por la reinversión de beneficios y que se contenga el gasto público.
El presidente del IEF, que ha ofrecido a Zapatero el apoyo de la organización en la adopción de estas medidas, que considera "inaplazables" ha subrayado la necesidad de que se "abarate el empleo y no el despido", es decir, que se reduzcan los costes que conlleva el mantenimiento del empleo para evitar la destrucción de más puestos de trabajo.
También ha señalado que, aunque la estructura social y económica española "es propia de una potencia mundial", el Gobierno debe prestar la máxima atención a la "gran asignatura pendiente: la competitividad".
Pedro Simón Barceló ha citado otras reformas de carácter estructural, como las orientadas a reducir el abstentismo laboral o a condicionar la negociación salarial a la evolución de la productividad, así como ampliar las deducciones fiscales por inversiones en I+D+i y garantizar el funcionamiento de los servicios públicos de empleo, que no funcionan con la "agilidad deseable".
El presidente del Instituto ha admitido que para que se produzcan avances significativos en la competitividad de las empresas españolas es necesario el acuerdo "de todos", y por eso ha pedido el jefe del Ejecutivo que lidere este proceso con propuestas ambiciosas y que exija a todas las partes la búsqueda de consensos "con celeridad", sobre todo en las áreas en las que España "se juega su futuro".