Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La exalcaldesa de La Muela (Zaragoza) admite "errores" pero no delitos

Visto para sentencia el macrojuicio por la presunta trama de corrupción urbanística en la localidad zaragozana
La exalcaldesa de La Muela (Zaragoza), María Victoria Pinilla, ha reconocido este jueves que ha cometido "errores humanos", pero no delitos, durante su etapa de 24 años al frente del Ayuntamiento de esta localidad, aunque ha destacado que siempre ha querido actuar "legalmente".
A lo largo de 13 minutos ha dicho su última palabra en la última sesión del juicio, conocido como el caso de La Muela o la Operación 'Molinos', hoy visto para sentencia, que ha celebrado la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza para esclarecer si ella y otros 35 acusados cometieron delitos económicos en el marco de una trama de corrupción urbanística, entre ellos exconcejales, empresarios y otros profesionales. La acusada se negó a prestar declaración al inicio del juicio.
En su intervención, Pinilla ha criticado el "pacto del miedo" que podría haber firmado en las primeras sesiones, según el cual su entonces abogado, José Antonio Visús, le habría planteado que sería exonerada junto con su familia y salvaría su patrimonio, lo que le hubiera obligado a "mentir en esta sala", lo cual le dejó "horrorizada" y rechazó "de inmediato", sin pensárselo dos veces.
Ha asegurado al magistrado presidente de la sala, Francisco Javier Cantero, que sí quería declarar, "nada más lejos" de su voluntad que no hacerlo, recalcando que llevaba "muchos años" esperando a manifestarse en sede judicial y ha explicado que tras renunciar su abogado a defenderla entendió que ya no estaba asistida.
"Si hubiera sabido las consecuencias de la petición de declarar contando con mi abogado hubiera hecho la declaración", ha expuesto Pinilla, quien ha lamentado su "falta de información", lo que ha achacado a que conoce bien la política, pero no la justicia, "que es otro mundo". Ha dado las gracias a su actual abogado, Santiago Palazón.
"Llevo toda mi vida trabajando", ha comentado la exalcaldesa, quien ha señalado que en su etapa al frente del ayuntamiento conoció al empresario Julián de Miguel, también acusado en este juicio, quien "consiguió poner en marcha proyectos estrella".
Ha subrayado que ganó las elecciones locales varias veces por mayoría absoluta, pero ahora le espera la sentencia más importante de su "vida terrenal". Se ha dirigido al tribunal para afirmar que "en esta ocasión los votantes son ustedes y yo no he podido hacer campaña electoral".
ETAPA POLÍTICA
María Victoria Pinilla ha aludido, sin nombrarlo expresamente, al partido con el que se presentó a las elecciones varias veces, el Partido Aragonés (PAR), criticando los "deméritos" de algunos, cuyas aspiraciones podía "ensombrecer" por su gestión en La Muela. La localidad "empezaba a hacerse grande y molestaba a algunos que tenían otros intereses", ha lamentado, añadiendo que "la envidia en este país es la más traicionera y la peor enfermedad que pueda tener persona alguna".
"Nunca pedí nada", ha aclarado, aunque el Ayuntamiento sí pidió subvenciones como otros municipios para las fiestas, lo que no es "reprochable", apuntando que "la política enseña mucho y permite hacer cosas para mejorar tu pueblo" pero "según quién las mire y de qué manera pasa a considerarse reprochable". "Nunca he vacilado en llamar por teléfono a la puerta de quien pudiera ayudarme, es una de las obligaciones de un alcalde, ocuparse de sus vecinos, no solamente ponerse la banda en las fiestas del pueblo".
En La Muela "sabemos mucho de viento, que cuando sopla muy fuerte hay que remangarse y hacerle frente", ha continuado María Victoria Pinilla, quien ha arremetido contra quienes "han preferido buscar refugio sin importarles el daño que podían causar a otros". Ha agradecido el cariño y apoyo de su familia y ha dicho que su madre lleva "siete años calentándose con una placa de butano", lo que "algunos llaman daños colaterales".
En declaraciones a los medios de comunicación ha dicho que "gracias a nuestro Señor hemos terminado hoy", por lo que está "aliviada y contenta" tras un largo proceso. "Se han quedado los aragoneses sin saber muchas cosas", ha comentado mencionando así que no ha declarado en el juicio.
"Una vez aceptas las cosas en la vidas, si toca venir aquí, toca venir aquí", ha continuado Pinilla, quien ha asegurado que se va "muy a gusto". "Errores todos", ha insistido la exalcaldesa.
INOCENCIA
Otros de los acusados, como el empresario Antonio Fando ha proclamado su inocencia, lamentando que su vida ha sido "una auténtica pesadilla" durante los últimos siete años, periodo durante el que se ha sentido juzgado por la opinión pública. Ha dicho que lleva 19 años trabajando honradamente y que no es "un ladrón ni un corrupto".
El arquitecto de La Muela, Francisco Núñez, ha dicho que siempre ha actuado con la voluntad y conciencia de "no hacer actos irresponsables, injustos, de no faltar a la verdad" y el empresario Carmelo Aured ha agradecido la atención que ha recibido como preso --por otra causa-- en este procedimiento "tan largo".
Uno de los hijos de Pinilla, Jorge Embarba Pinilla, ha señalado que trabaja desde los 14 años y que ha llegado a un pacto "por salud mental propia", recordando que ha atravesado una etapa de adicción al juego.
La fiscal pide para la exalcaldesa 37 años de prisión y multas por importe de 26,6 millones en total por la comisión de los delitos de cohecho, revelación de secretos, negociaciones prohibidas a funcionarios, tráfico de influencias, prevaricación, fraude, malversación, blanqueo de capitales y exacciones ilegales.
Además, 13 años de prisión para el exmarido de Pinilla, Juan Antonio Embarba, 7 años y 10 meses para el empresario Julián de Miguel, 13 para el administrador de la empresa NTA, Antonio Fando, cuatro años de cárcel y 17 de inhabilitación, así como medio millón en multas para el arquitecto municipal, Francisco Núñez, cinco años de inhabilitación y 440.000 euros en multas para el secretario municipal, Luis Ruiz, además de otras penas para el resto de los acusados.