Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los fabricantes ven señales de recuperación a pesar de las abismales cifras de marzo

Pese a las graves pérdidas con respecto a un año antes, General Motors (GM), Ford y Toyota dijeron que el mercado está mostrando señales de recuperación. EFE/Archivotelecinco.es
Aunque las previsiones se confirmaron y las ventas de automóviles en Estados Unidos sufrieron otro mes catastrófico en marzo, con caídas de un 40 por ciento, los principales fabricantes dijeron hoy que ven señales de recuperación.
Pese a las graves pérdidas con respecto a un año antes, General Motors (GM), Ford y Toyota dijeron que el mercado está mostrando señales de recuperación, con un aumento de la demanda a finales de marzo, lo que les permitió incrementar sus ventas con respecto a los números de febrero.
Incluso los directivos de GM sugirieron que la demanda se ha estabilizado finalmente y que en los próximos meses el sector experimentará un paulatino aumento de las ventas.
Según Mike DiGiovanni, analista de General Motors, las cifras de finales de marzo muestran "una cierta estabilidad".
No obstante, de los tres principales fabricantes en Estados Unidos, GM fue el que más sufrió.
Esa firma automotriz terminó el mes de marzo con una demanda un 44,7 por ciento por debajo de la que tuvo en el mismo mes de 2008.
El fabricante dijo que de febrero a marzo siete de sus ocho marcas tuvieron un aumento de ventas de hasta el 23 por ciento.
"Las ventas de GM y el sector mostraron señales de vida al final del mes comparadas con enero y febrero", afirmó a través de un comunicado Mark LaNeve, vicepresidente de GM para Ventas y Mercadotecnia.
"Tuvimos un sólido cierre a finales del mes a medida que los clientes respondieron a los fuertes incentivos, las declaraciones positivas del presidente Obama sobre GM y el respaldo del Gobierno a las garantías domésticas", añadió LaNeve.
Ford, el segundo fabricante estadounidense, se expresó en términos similares.
El fabricante, que no ha solicitado ayuda económica al Gobierno federal al contrario que General Motors y Chrysler, dijo que sus ventas durante marzo cayeron un 41,3 por ciento con respecto al mismo mes de 2008.
Ford vendió 125.107 unidades el mes pasado, y dijo que la cifra representa un aumento del 30 por ciento con respecto a la demanda de febrero.
Los dos fabricantes expresaron su confianza de que la demanda se recuperará aún más en las próximas semanas, en parte gracias a los programas que anunciaron ayer para cubrir los pagos mensuales de aquellos clientes que no puedan pagar sus cuotas porque han perdido sus puestos de trabajo.
"Estamos intentando proporcionar paz mental a la gente en estos momentos de incertidumbre", afirmó Jim Farley, vicepresidente de Ford para Mercadotecnia y Comunicaciones.
Mientras Toyota, que vio cómo vendía en marzo un 36,6 por ciento menos con respecto al mismo periodo de 2008, también señaló que en comparación con las ventas de febrero su demanda de hecho aumentó un 16,3 por ciento.
Las cifras confirman lo anticipado por los analistas del sector, que habían calculado una reducción de la demanda del 40 por ciento con respecto a hace un año.
La reducción de la demanda coloca el ritmo de ventas anual ligeramente por encima de los nueve millones de unidades. Los principales fabricantes han estimado que las ventas de vehículos nuevos en el 2009 terminarán siendo de alrededor de 10,5 millones de vehículos.
General Motors también es el fabricante que más necesita de forma desesperada una mejora del clima económico en Estados Unidos y una recuperación de la confianza del consumidor en el país.
El lunes el presidente estadounidense, Barack Obama, concedió un plazo de 60 días (que termina el 1 de junio) para que el fabricante profundice y aceleré su reestructuración. Si no lo consigue, GM tendrá que declararse en suspensión de pagos.
El diario The New York Times publicó hoy que el Gobierno de Obama incluso considera que una bancarrota "controlada" es la mejor opción para General Motors, lo que permitiría separar las partes rentables de la compañía de las que son deficitarias y lastran su rendimiento.