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Un consejero independiente de Pemex pide revocar el acuerdo con Sacyr y la destitución de Suárez Coppel

Cuestiona la legalidad del pacto y forma con otros dos vocales un frente crítico contra el director general de la petrolera mexicana
El consejero de Pemex Gasca Neri ha pedido la cancelación del acuerdo entre la compañía mexicana y Sacyr para la sindicación de participaciones en Repsol, así como la destitución del actual director general de la compañía, Juan José Suárez Coppel.
Neri, del PRI, realizó esta petición en el último consejo de administración de Pemex, celebrado la semana pasada, en el que formó un frente crítico hacia la gestión de Suárez Coppel en el que también participaron los consejeros Fluvio Ruiz, del PRD, y Héctor Moreira, del PAN.
Según un documento interno al que ha tenido acceso Europa Press, el consejero pidió además a la Auditoria Superior de la Federación mexicana que investigue el acuerdo con Sacyr y las operaciones realizadas en Repsol por la propia Pemex para despejar dudas acerca de su "legalidad y pertinencia".
También abogó por nombrar a un consejero delegado que reconstruya la relación con Repsol y sus directivos, así como por desinvertir en la petrolera española hasta una posición en la que Pemex mantenga únicamente el mínimo indispensable para contar con un vocal en el consejo de administración.
El consejero de la petrolera mexicana pide además que se inste a Suárez Coppel a informar acerca de si hubo otros acuerdos entre Sacyr y Pemex, o entre Pemex y los bancos acreedores de Sacyr.
Por otro lado, Neri lamenta que, en su calidad de consejero profesional de Pemex, no haya podido abordar el acuerdo con Sacyr en un consejo de la petrolera mexicana hasta un mes y medio después de su anuncio y más de tres meses después de la compra del primer paquete de acciones de Repsol.
Además, alude a la "necesidad apremiante de Sacyr por aumentar dividendos mediante la venta de activos de Repsol" y considera que los "confusos" objetivos del acuerdo de sindicación, desde separar las funciones de presidente y consejero delegado hasta mejorar la eficiencia de la compañía, no pasan de "lugares comunes" que no pueden avalar un compromiso expreso de Pemex.
DUDAS SOBRE LA LEGALIDAD.
Neri expresa además sus dudas acerca de la legalidad del acuerdo y de la forma en que se ha adoptado. En concreto, muestra sus reticencias en aspectos como la exclusión del consejo de administración del acuerdo, el uso de recursos de la empresa, el uso de las filiales o la contración de créditos o flujos de caja de Pemex.
"La operación es cuestionada de origen al no contar con la autorización del consejo de administración de Pemex ni con la opinión jurídica del abogado emitida ex ante y, desde mi punto de vista, al haber violado artículos fundamentales de la ley", afirma.
Además, señala que "los recursos de Pemex son recursos públicos, asignados al organismo solo para que cumpla su función, por lo que no se pueden hacer inversiones sin que estén en su presupuesto, techo de deuda y estén debidamente autorizadas por su consejo de administración".
POR LA PRENSA.
Neri expresa en el documento su malestar por haberse enterado del acuerdo con Sacyr y de la compra de títulos de Repsol "única y exclusivamente a través de los medios de comunicación", una vez que ya estaban comprometidos los recursos públicos requeridos para la compra de acciones, se habían contratado los créditos y se habían comprado las mismas.
Por ello, el 1 de septiembre, junto con otros dos consejeros independientes, entregó un escrito al director general de Pemex para que les informara "puntualmente" de las instancias de aprobación de la alianza con Sacyr, de las reuniones mantenidas en México y en España en julio y en agosto junto con la identidad de las personas que las mantuvieron y copia del abogado general de la compañía sobre la procedencia del acuerdo. Pese a este requerimiento, el consejero se queja de no haber recibido puntual información al respecto.
En su opinión, el problema que afronta Sacyr es que adquirió acciones de Repsol por un valor de 6.252 millones de euros a un coste medio de 26,71 por acción, casi ocho euros por encima de la cotización de la petrolera española antes de anunciarse el acuerdo entre Sacyr y Pemex. Esto arrojaba una pérdida de cerca de 2.000 millones de euros, "cifra muy cercana al valor de mercado de Sacyr en esa fecha".
NECESIDADES APREMIANTES DE SACYR.
En estas condiciones, señala el consejero, la constructora tendrá que negociar un crédito por 4.908 millones de euros a más tardar el próximo 21 de diciembre. "Esta situación explica la necesidad apremiante de Sacyr por aumentar dividendos -ordinarios y extraordinarios- mediante la venta de activos de Repsol", argumenta.
En el documento entregado al consejo de administración de Pemex, Neri lanza una serie de preguntas que reclaman respuesta, como qué ha cambiado desde que Sacyr y Pemex votaran a favor de la ratificación de Antonio Brufau como presidente ejecutivo en la junta general de accionistas del 15 de abril y por qué no plantearon entonces que separara las funciones de presidente y consejero delegado.
También inquiere, entre otras cuestiones, si ambos accionistas tienen la intención de forzar la venta de la participación de Repsol en Gas Natural para generar efectivo que pueda repartirse como dividendo adicional, y qué implicaciones y riesgos tiene para Pemex vincular su participación a largo plazo con una empresa como Sacyr, que se encuentra en "serias dificultades financieras" y cuya reputación es cuestionada en los medios de comunicación españoles".
Asimismo, se interesa en el supuesto de que fracase la iniciativa de Sacyr y Pemex, si la petrolera mexicana piensa reconstruir su relación con Repsol. Y en el caso de que prospere la defensa legal de la compañía liderada por Antonio Brufau, si Pemex piensa sostener un largo litigio con la compañía española. "Si los objetivos de la asociación con Sacyr no se cumplieron y, de hecho, ya fracasó, ¿tiene sentido mantenerla?", pregunta.