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El índice de precios de consumo baja un 1,3% en un año en EE.UU.

En mayo los precios energéticos crecieron un 0,2 por ciento, y los de las gasolinas aumentaron un 3,1 por ciento. EFE/Archivotelecinco.es
El índice de precios de consumo (IPC) ha bajado un 1,3 por ciento en el acumulado de los últimos doce meses en Estados Unidos, la mayor disminución del costo de vida desde abril de 1950, informó hoy el Departamento de Trabajo.
En mayo pasado el IPC subió un 0,1 por ciento en un mes durante el cual los aumentos en los precios de la gasolina fueron contrarrestados por disminuciones en los de alimentos.
El del último mes fue el primer aumento del IPC en tres meses. La inflación subyacente, una medida del índice que excluye los precios de combustibles y alimentos, también fue del 0,1 por ciento en mayo.
En la inflación subyacente la reducción en el acumulado anual ha sido del 1,8 por ciento.
La mayoría de los analistas había calculado que el IPC de mayo subiría un 0,3 por ciento.
La Reserva Federal, que se reunirá la semana próxima para considerar la política monetaria, ha advertido que la deflación sigue siendo un riesgo para una economía que ha estado en recesión desde diciembre de 2007.
Toda la disminución en el IPC del último año se ha debido a una caída del 27,3 por ciento de los precios de la energía, pero en semanas recientes los precios del petróleo crudo y las gasolinas han empezado a subir.
En mayo los precios energéticos crecieron un 0,2 por ciento, y los de las gasolinas aumentaron un 3,1 por ciento, mientras que los de los alimentos bajaron un 0,2 por ciento, la cuarta disminución mensual consecutiva.
La falta de avances sostenidos en las ventas es una de las razones por las cuales las compañías encuentran dificultades para pasar a los consumidores los aumentos en sus costos por combustibles.
Los recientes incrementos en los precios de éstos podrían contribuir a que los consumidores se mantengan cautelosos pese a que la economía haya mostrado algunos indicios de reactivación.
El aumento de la gasolina en mayo fue contrarrestado parcialmente por bajas en los del gas natural y los combustibles pesados.
Estos valores podrían seguir subiendo en los meses venideros a medida que se aproxima la temporada de vacaciones veraniegas.
El precio promedio de la gasolina ha subido un 65 por ciento en lo que va del año y llegó ayer a 2,68 dólares por galón (0,7089 dólar por litro) el más alto en casi ocho meses.
El economista Richard Berner, de Morgan Stanley, ha calculado que si el precio de la gasolina alcanza los 2,75 dólares por galón (0,7275 dólar por litro), el aumento habido desde enero restará unos 50.000 millones de dólares este año del bolsillo de los consumidores.
Esta pérdida, dijo Berner, borrará casi todo el beneficio que hayan tenido los estadounidenses por vía de reducción de impuestos bajo el plan de estímulo económico puesto en marcha por el presidente Barack Obama en febrero.
El plan asciende a 787.000 millones de dólares y las preocupaciones por esta intervención gubernamental y las enormes cantidades de dinero que la Reserva Federal ha inyectado en los mercados financieros se han combinado para elevar las tasas de interés por encima de los bonos del Tesoro.
El bono de diez años alcanzó un rendimiento de hasta el 3,95 por ciento la semana pasada.
Por su parte, el Departamento de Comercio informó hoy de que el déficit por cuenta corriente de Estados Unidos disminuyó un 34,5 por ciento en el primer trimestre y se ubicó en los 101.500 millones de dólares, el más bajo desde los últimos tres meses de 2001.
Los datos del Gobierno muestran que la recesión económica, iniciada en diciembre de 2007, ha contraído la demanda de petróleo y otros productos importados en Estados Unidos.
La balanza por cuenta corriente es la medida más amplia del intercambio comercial de un país, e incluye el comercio de bienes, servicios, y transferencias netas. En el cuarto trimestre de 2008 el déficit fue de 154.900 millones de dólares.