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El socio italiano de Sacyr en Panamá pide anticipos de hasta 735 millones para acabar la obra

Panamá asegura que la iniciativa de la italiana queda fuera del marco de lo que se establece en el contrato
Salini Impregilo, el grupo constructor italiano socio de Sacyr en las obras del Canal de Panamá, ha planteado dos nuevas alternativas para solucionar el conflicto abierto con la autoridad gestora de la infraestructura, que pasan por una aportación de fondos al proyecto de 500 o de 1.000 millones de dólares (de 367 o 735 millones de euros).
Estos importes difieren del anticipo de 100 millones dólares (unos 73 millones de euros) que propone aportar la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y del de 400 millones de dólares (unos 293 millones de euros) solicitado por el conjunto del consorcio adjudicatario del proyecto.
Pietro Salini, el consejero delegado de Salini Impregilo, grupo resultante de la reciente fusión de las dos firmas italianas, ha sido encargado de plantear dos nuevas alternativas para solventar el conflicto, una de corto plazo y otra de más largo plazo.
A través de un comunicado, Salini detalla que la primera alternativa pasa por que recibir un importe de liquidación de 1.000 millones de dólares para completar todos los trabajos que restan de la ampliación.
La segunda alternativa consistiría en recibir de la Autoridad del canal un anticipo de 500 millones de dólares para poder continuar con los trabajos en tanto se resuelven las reclamaciones que el consorcio ha presentado por los sobrecostes que estima presenta el proyecto, cifradas en 1.200 millones de euros.
El primer ejecutivo del grupo italiano asegura que las dos alternativas garantizarán la conclusión de las obras de ampliación del Canal en el 2015, si bien Salini manifiesta su disposición a elevar el conflicto a la Dispute Adjudication Board (a junta de resolución de disputas en adjudicaciones) de Miami, en caso de que se rechacen las propuestas de solución.
RECHAZO DE LA AUTORIDAD DEL CANAL.
No obstante, la Autoridad del Canal de Panamá se apresuró a asegurar que no podía entrar a negociar sobre las alternativas planteadas por Salini Impregilo. Según el gestor del canal, están fuera de los términos que establece el contrato de las obras de ampliación.
Impregilo, actualmente fusionada con Salini, es uno de los constructores que completan el consorcio Grupo Unidos por el Canal, liderado por Sacyr y que en julio de 2009 se adjudicó la construcción del tercer juego de esclusas del Canal por 2.300 millones de euros. Los otros dos socios del consorcio son la belga Jan de Nul y la panameña Cusa.
El grupo denunció públicamente el pasado 1 de enero que el proyecto "se está viendo afectado por problemas financieros" por los sobrecostes que acumula, y advertía de la paralización de los trabajos el próximo 20 de enero en caso de que no se restaure el equilibrio económico de la obra.