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Los países ricos acuerdan no poner límites a los bonos de los directivos de la banca

Los ministros de Economía y Finanzas del G-20 reunidos este sábado en Londres para preparar la próxima cumbre de Pittsburgh (EEUU) han acordado mantener los bonos a los directivos de la banca, así como los planes de estímulo para consolidar la recuperación de la economía mundial. El acuerdo establece que las primas bancarias dependerán del resultado de su gestión.
El primer acuerdo alcanzado excluye la intención de Francia de establecer un límite a la cuantía de las bonificaciones para los máximos responsables de los bancos, algo a lo que se oponían el Reino Unido y EEUU por considerar que sería una medida imposible de aplicar.
Los jefes de Estado y de Gobierno también han decidido continuar  "aplicando las medidas de apoyo, incluidas las políticas monetarias y fiscales", aprobadas en la cumbre celebrada en Londres el pasado mes de abril, "hasta que garanticemos la recuperación" de la economía mundial, dijo el ministro británico, Alistair Darling.
El ministro anunció que se seguirá adelante con la reforma del sistema financiero para evitar que se repitan crisis como la del año pasado y que se revisará el "sistema de compensaciones" a los directivos bancarios para evitar que se adopten políticas de riesgo a corto plazo que comprometen la estabilidad de los mercados.
Darling destacó que se han producido "progresos sustanciales" desde que el G-20 se reunió a finales de 2008 para afrontar la peor crisis mundial desde la II Guerra Mundial y que "los mercados financieros se están estabilizando y la economía global está mejorando".
Se mantienen las bonificaciones a los directivos de banca con limitaciones
El tema de las bonificaciones era uno de los asuntos más espinosos, pero habría quedado superado con la propuesta que presentó ante el plenario el ministro británico de Economía, Alistair Darling, el anfitrión de la cita en la capital británica.
La propuesta, según coinciden varios medios británicos, incluye una prórroga de cinco años sobre un porcentaje de los bonos pactados, a la espera de conocer el resultado de la gestión del directivo, recortes si los resultados son malos y vincular en mayor medida el beneficio a la marcha de las acciones en Bolsa.
La propuesta de Londres incluye además una prohibición de las bonificaciones fijas y garantizadas y mayor transparencia sobre quiénes reciben indemnizaciones al terminar su trabajo al frente de una institución financiera y la cuantía de las mismas.
En la víspera de la reunión de hoy, Darling argumentó, en contra de la postura de países como Francia, Alemania y España, que "no es aplicable" una política de poner un tope a las bonificaciones.
"Puedes poner un límite a los bonos, pero si alguien quiere sortearlo lo que hará será incrementar la cuantía de su salario base o negociar el dinero por otras vías", manifestó el ministro.
La reunión fue inaugurada por el primer ministro británico, Gordon Brown, quien abogó por seguir impulsando los paquetes de estímulo fiscal para salir definitivamente de la recesión.