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Una "economía sumergida de insolvencias" mantiene a raya las cifras de concursos en España, según Refor

España se situó a la cabeza de los países europeos que más redujeron los concursos de acreedores durante en 2015, con un descenso del 25%, y además se encuentra por debajo de otras economías desarrolladas en números absolutos, con unos 5.000 procesos anuales.
Así lo refleja un estudio comparativo realizado por el Registro de Expertos de Economía Forense (Refor) --órganos especializado del Consejo General de Economistas-- sobre el número de concursos en España y otros siete países europeos: Alemania, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido, Dinamarca y Finlandia.
No obstante, la organización recuerda que ya realizó este estudio comparativo en 2010 y que "curiosamente los datos que se obtuvieron ya entonces parecen repetirse".
"Incluso podríamos afirmar que en vez de converger hacia el resto de los países europeos, más bien España se ha alejado de la evolución concursal europea", añaden, para aseverar a renglón seguido que "el número de concursos de acreedores en España debería ser mayor de lo que manifiestan las cifras oficiales, que son demasiado bajas comparadas con otros países europeos".
La explicación, según estos economistas, no es tanto el buen hacer de las empresas españolas, como que existe "una economía sumergida de insolvencias que no acaban en concursos", como muestran los datos del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), en los que estas insolvencias no declaradas afloran en forma de personas que acuden a reclamar salarios e indemnizaciones no pagados por parte de empresas en quiebra.
El vicepresidente del Refor, Juan Carlos Robles, ha explicado a Europa Press que muchas empresas, especialmente las más pequeñas, prefieren no acudir a un proceso concursal al considerar que esta vía "no es fiable", aunque es la que prevé la norma para intentar reflotar sociedades con una gestión ordenada de su insolvencia.
"El procedimiento es excesivamente tedioso y procesalista. Algo que debería durar 12 meses acaba durando tres años, con lo que muchas empresas no se pueden permitir el lujo de perder tanto tiempo y prefieren directamente echar el cierre", señala Robles, quien también afirma que, a diferencia de los países anglosajones, donde en estos casos los jueces son meros garantes de la legalidad, en España "todo está en sus manos y los administradores concursales las tienen atadas".
Por ello, la organización apela a que en la próxima reforma concursal se tenga en cuenta este hecho "para preguntarse por qué no se acude al concurso e introducir mejoras en las ineficiencias actuales del modelo que favorezcan la resolución de las insolvencias eficientemente a través del concurso de acreedores o de fórmulas alternativas".
MUY POR DEBAJO DE FRANCIA O ALEMANIA.
Sin entrar en la realidad de las cifras, el estudio del Refor indica que en algunas de las economías europeas analizadas se registran cifras de procedimientos concursales muy superiores cada año. Es el caso de Francia (61.000), Alemania (23.000), Reino Unido (14.000) o Portugal (10.000).
De acuerdo con los datos, el Refor dice que existiría una cierta correlación entre el incremento porcentual del PIB y la disminución del número de concursos. En el caso de España, con un crecimiento del 3,4% en 2015, la disminución ha sido del 25%.
También el Reino Unido alcanzó un crecimiento del PIB de casi el 2% durante el pasado año, con una disminución concursal del 10%. No obstante, en los países escandinavos y del Norte de Europa, como Finlandia o Dinamarca, no se observa de forma tan clara dicha correlación, señalan los economistas.
Otra conclusión del informe es que, por regla general, los países europeos más desarrollados tienen una evolución mucho más constante y uniforme, con variaciones en intervalos del 10%. No es habitual, indica por el contrario, que un país, como España, tenga sucesivas evoluciones porcentuales por encima de la media europea.