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Acusados cuatro residentes de Jerusalén Este por tratar de unirse a las filas del Estado Islámico

Las autoridades israelíes han acusado este viernes a cuatro jóvenes, residentes en Jerusalén Este, por conspirar y participar en actividades terroristas, ayudar a la organización terrorista extranjera y por tratar de salir de forma ilegal del país para unirse al grupo terrorista autodenominado Estado Islámico, tal y como ha indicado el diario israelí 'Jerusalem Post'.
Los cuatro acusados, de entre 20 y 25 años, se habían comprometido a unirse a las filas del grupo. Su ideología radical se convirtió en acción, explican en el diario, tras establecer un grupo de estudio que se reunía varias veces por semana y desde donde analizaban las enseñanzas del grupo para poder estar preparados para unirse a ellos.
La investigación ha revelado que el grupo a menudo elogiaba al Estado Islámico y que enseñaba que la práctica del Islam que seguía el grupo es la más correcta de profesar la religión. En estas reuniones, que tenían lugar en el cementerio del barrio de Sur Baher o en la vivienda de uno de los sospechoso --Lukman Atun--, veían vídeos de sus sermones y de sus asesinatos.
Además, los cuatro acusados trataron de difundir la idelogía del grupo a otros y ofrecieron consejo a otros ciudadanos sobre cómo deberían prepararse para abandonar el país y viajar a Siria.
ATAQUES EN ISRAEL
Atun ha declarado que su intención era quedarse en Jerusalén para poder perpetrar ataques en Israel, cerca de las Embajadas extranjeras.
Además, ha afirmado haber reunido dinero para estos ataques pidiendo donaciones a estudiantes jóvenes a los que había enseñado, y habría pedido a su compañero Abed al Rahman Abu Tir --otro de los acusados-- que viajara a Siria y pidiera a los miembros de organización del grupo que les enviaran dinero y armas a Jerusalén para poder usar en sus ataques.
Atun viajó a Turquía en junio de 2005 y se reunió allí con un traficante que se suponía que era quien le iba a llevar a Siria. Éste le pidió un pago de 2.000 dólares que Atun no pudo recaudar, por lo que días después volvió a Israel.
En febrero, Abu Tir fue detenido por la Policía en el aeropuerto de Ben Gurion tras intentar embarcar en un avión con destino a Turquía con 3.000 dólares en efectivo.
Un tercer acusado, Sal Tarsan, había planeado viajar a Siria en enero de 2016, y se abrió una nueva cuenta de correo electrónico para mantener correspondencia con los miembros del grupo en Siria. Fue el padre de Tarsan el que descubrió esta cuenta, así como sus planes de viaje, y le impidió salir del país.
UNA DECENA DE ISRAELÍES EN SIRIA
Altos cargos de la Seguridad israelí aseguran que una decena de israelíes árabes habrían abandonado el país para unirse a las filas del grupo yihadista en Siria, normalmente viajando a través de Turquía o de Jordania.
Según un nuevo informe del órgano de supervisión de amenazas terroristas y yihadistas del Instituto de Investigación de Medios en Oriente Próximo (MEMRI, por sus siglas en inglés), el autodenominado Estado Islámico ha lanzado una campaña mediática publicando varios vídeos en apoyo a los ataques terroristas e instando a los palestinos a perpetrar más.
El grupo no tiene presencia operacional en Israel, pero su propaganda a través de internet ha demostrado tener cierta influencia, impulsando a varios israelíes a unirse a su movimiento fundamentalista en los últimos meses.