Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Afganistán cifra en más de 1.150 los insurgentes muertos desde finales de marzo

El Ministerio del Interior de Afganistán ha cifrado este lunes en 1.167 el número de insurgentes muertos desde el inicio de las operaciones militares a finales de marzo, agregando que otros 465 resultaron heridos y 154 fueron detenidos.
El portavoz del ministerio, Sediq Sediqi, ha subrayado que las fuerzas de seguridad han incrementado su presión contra los grupos armados, agregando que las operaciones están dirigidas principalmente contra sus altos cargos, según ha informado la agencia afgana de noticias Jaama Press.
Las fuerzas de seguridad incrementaron sus operaciones poco después de que los talibán anunciaran a mediados de abril el inicio de su ofensiva de primavera, la denominada operación 'Omari', bautizada así en homenaje al anterior líder del grupo integrista, el mulá Mohamed Omar.
El balance ha sido facilitado en medio de las informaciones sobre la posible muerte del líder de los talibán, el mulá Ajtar Mansur, en un bombardeo estadounidense en territorio paquistaní.
La muerte del mulá Mansur ha sido confirmada por el primer ministro afgano, Abdulá Abdulá, y por el presidente estadounidense, Barack Obama, si bien los talibán aún no se han pronunciado sobre el ataque, lanzado cerca de la ciudad paquistaní de Quetta.
Ahora, todo parece indicar que el sucesor de Mansur al frente de los talibán será su 'número dos', Sirajuddin Haqqani, líder de la red terrorista del mismo nombre, estrechamente vinculada a los talibán aunque también opera de manera unilateral, y responsable de grandes atentados suicidas en Kabul, la capital del país.
En cualquier caso, la supuesta muerte de Mansur habría despejado uno de los principales obstáculos al proceso de paz abierto entre el Gobierno afgano y un sector moderado talibán. El mulá Mansur, como comandante en jefe de las milicias talibán, había descartado en múltiples ocasiones la participación de su grupo en las negociaciones.