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Amnistía Internacional pide a Uganda que derogue sus "leyes tóxicas"

Los homosexuales y las mujeres han sido los principales perjudicados por estas normativas
Amnistía Internacional ha publicado este jueves un informe en el que denuncia la represión, la violencia y la discriminación homófoba en Uganda y ha pedido al Gobierno del país que revise sus "leyes tóxicas".
La ONG, en '"Rule by Law". Discriminatory and Legitimized Abuses in Uganda', hace referencia a Ley de Gestión del Orden Público, la Ley contra la Pornografía y la Ley contra la Homosexualidad, derogada en agosto de 2014, que violan los "Derechos Humanos fundamentales". Amnistía Internacional ha solicitado al Gobierno que "derogue las leyes discriminatorias" y que no sea "cómplice de abusos contra los Derechos Humanos".
La directora adjunta del Programa para África Oriental de Amnistía Internacional, Sarah Jackson, ha señalado que "la represión en Uganda está cada vez más sancionada por el Estado mediante el uso de leyes abiertamente discriminatorias que menoscaban derechos garantizados en la Constitución del país". Jackson ha denunciado también "el hecho de que la Policía no investigue los abusos" y que "el Estado tolere y propague la impunidad".
DETENCIONES ARBITRARIAS DE HOMOSEXUALES
Las personas lesbianas, gays, bisexuales, tránsgenero e intersexo (LGBTI) siguen notando los efectos de la Ley contra la Homosexualidad, a pesar de que el Tribunal Constitucional de Uganda la anuló en agosto de 2014. Este colectivo ha sufrido ataques por parte de la población y detenciones arbitrarias, aunque no se atreven a denunciarlo ante la Policía.
Amnistía Internacional destaca en su informe que esta legislación "propició los desahucios y los despidos de personas LGBTI". Además, las autoridades recurrieron a esta normativa para limitar el acceso de refugiados y asiliados y suspendieron parte de las ayudas al Proyecto de Ley para Refugiados.
Las organizaciones e instalaciones sanitarias también han sufrido los efectos de la homofobia. Según AI, la Policía irrumpió en un centro de investigación del sida, lo que provocó reticencias entre los homosexuales a la hora de acercarse a recibir tratamiento. El Ministerio de Sanidad pidió disculpas en junio 2014, aunque no han tenido efectos prácticos.
ACOSO A LAS MUJERES
Las mujeres se han convertido en las principales víctimas de la Ley de Pornografía. Desde su promulgación, la Policía ha acosado a las ugandesas por su vestimenta y una abogada llegó a recibir amenazas por su aspecto.
La ley ha provocado el aumento de los abusos y muchas mujeres no denuncian por miedo a ser "golpeadas y manoseadas". El informe recoge también diversos incidentes que se han vivido en las calles de Uganda cuando una multitud atacó y desnudó en público a un grupo de mujeres que "vestían impúdicamente".
Las autoridades ugandesas tuvieron que pedir disculpas por estos comportamientos y aclararon que la Ley contra la Pornografía no daba "autoridad para desvestir a las mujeres". No obstante, la medida no se ha derogado, aunque el Parlamento está tramitando un recurso sobre su constitucionalidad.
RESTRICCIONES A LAS REUNIONES PÚBLICAS
La Ley de Gestión del Orden Público "ha tenido un efecto devastador en la capacidad de organización de la sociedad civil, obstaculizando incluso los intentos de cuestionar las propias leyes", ha precisado Jackson.
Esta ley ha permitido a la Policía disolver reuniones de grupos políticos y reprimir a los activistas, lo que atenta contra "el derecho a la libertad de reunión". Además, la sociedad tampoco ha podido manifestarse en contra de esta normativa, porque el hecho en sí supondría desobediencia.
La directora adjunta ha destacado que "la redacción poco precisa" ha hecho que la ciudadanía interprete las leyes "de un modo peligroso". Al igual que la Ley contra la Pornografía, esta también se encuentra en tramitación en el Parlamento para decidir su constitucionalidad.