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Amnistía Internacional alerta de la existencia de fosas comunes en Burundi

Amnistía Internacional ha alertado este jueves de la existencia de al menos cinco fosas comunes a las afueras de Buyumbura que albergarían los cadáveres de las decenas de personas que las fuerzas de seguridad de Burundi han matado en el contexto de la crisis política.
La ONG se basa en las imágenes obtenidas vía satélite, que "muestran tierra movida" en Buringa, cerca de la capital, lo que indicaría la existencia de fosas comunes, confirmando así el relato de los numerosos testigos consultados por la organización humanitaria.
Además de en Buringa, fuentes locales han asegurado que hay fosas comunes en otros lugares. Según estas fuentes, habría 25 cadáveres repartidos en cinco fosas comunes en Mpanda y 28 cuerpos en otras cuatro de Kanyosha.
Los hechos se remontan al pasado 11 de diciembre, "uno de los días más sangrientos" de los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad del Gobierno de Pierre Nkurunziza y la oposición en Buyumbura, el epicentro de la crisis.
Los investigadores de Amnistía Internacional estaban en Buyumbura ese 11 de diciembre y la mañana siguiente visitaron los barrios afectados. Los residentes de Nyakabiga "describieron cómo al menos una veintena de cadáveres yacían en las calles, las casas y las alcantarillas".
"Los investigadores encontraron gran cantidad de charcos de sangre donde algunas víctimas habían sido asesinadas, pero los cadáveres ya no estaban. Los testigos dijeron que los agentes peinaron Nyakabiga y otros barrios y se llevaron los muertos a lugares desconocidos", ha indicado.
En concreto, la ONG ha recordado el relato de la madre de un niño de 15 años que supuestamente recibió un disparo en la cabeza mientras intentaba encontrar refugio en el barrio de Musaga. La mujer contó a Amnistía Internacional que hombres enviados por las autoridades se llevaron su cadáver. "No se dónde está ni si está enterrado", lamentaba.
"Esto sugiere un esfuerzo deliberado por parte de las autoridades para encubrir la extensa matanza de sus fuerzas de seguridad y evitar que toda la verdad salga a luz", ha dicho Muthoni Wanyeki, director regional de Amnistía Internacional.
Estas revelaciones llegan justo cuando los líderes de la Unión Africana (UA) planean reunirse en Addis Abeba para abordar la crisis en Burundi, por lo que la ONG les ha pedido que "insten al Gobierno a permitir a los investigadores internacionales que accedan a estos lugares para llevar a cabo una investigación independiente sobre la matanza".
"Las familias necesitan saber qué ha pasado con sus seres queridos y poder enterrarlos con dignidad", ha esgrimido.
MIEDO A UN NUEVO GENOCIDIO
Burundi está en crisis desde que Nkurunziza decidió presentarse a un controvertido tercer mandato, violando con ello el acuerdo de paz que puso fin a la guerra civil y desatando unas protestas populares que desembocaron en un intento de golpe de Estado.
Tras la fallida sublevación, el Gobierno lanzó lo que la oposición ha calificado como caza de brujas, que se ha concentrado en Buyumbura, bastión de la resistencia, y ha dejado cientos de muertos y miles de desplazados.
La región y Naciones Unidas temen que esta crisis lleve a un genocidio como el ocurrido en 1994 en Ruanda, ya que Burundi tiene la misma división étnica entre hutus --que apoyan mayoritariamente a Nkurunziza-- y tutsis.