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Arranca la marcha hacia el triángulo terrestre para reivindicar la soberanía de Perú

La marcha convocada para este miércoles hacia el triángulo terrestre para reivindicar la soberanía de Perú sobre esta zona fronteriza ya ha comenzado, en medio de los llamamientos a la prudencia por parte de las autoridades peruanas para evitar un incidente diplomático con Chile.
Organizaciones patrióticas habían convocado a reservistas militares y ciudadanos a concentrarse a las 10.00 (hora local) en la plaza de Zela, ubicada en la localidad del Cercado, para marchar desde allí al triángulo terrestre, cuya soberanía reclaman ambos países.
A pesar de que los convocantes esperaban contar con la asistencia de unas 500 personas, solamente han conseguido reunir a unas 70, según ha informado la prensa local, que se dirigen ya en autobuses hacia la frontera.
El gobernador de Tacna, Orlando Mendoza, ha instado a la ciudadanía a no participar en esta marcha al considerar que "es un acto de provocación innecesaria" y advirtiendo de que "la zona aún está minada", como consecuencia de los años de conflicto.
"No queremos que por un incidente no deseado se empañen los 85 años del regreso de Tacna a la patria", ha dicho, por su parte, el ministro de Exteriores, Gonzalo Gutiérrez, insistiendo en que "hay que tener suma prudencia".
En este contexto, el ministro de Interior, Daniel Urresti, se ha trasladado hasta Tacna para interceptar allí a los líderes de la marcha y convencerles de que no entren al triángulo terrestre, donde podrían encontrarse con la oposición de las fuerzas chilenas.
"El límite (terrestre) entre Perú y Chile es el Punto de la Concordia, ese territorio es nuestro y no es necesario poner en peligro la vida de las personas para demostrarlo", ha dicho.
NUEVA CONTROVERSIA
El presidente de Perú, Ollanta Humala, suscribió el pasado martes la Carta de Límite Exterior, que recoge las coordenadas exactas de la frontera marítima entre Perú y Chile que ha determinado una comisión binacional, en cumplimiento del fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), pero también el límite terrestre.
La Carta de Límite Exterior fija la frontera terrestre entre ambos países en el Punto Concordia, lo que supone dejar bajo soberanía peruana el llamado triángulo terrestre, de 3,7 hectáreas, que tanto Lima como Santiago reivindican.
Así las cosas, Chile ha acusado a su vecino de "excederse" en la elaboración de su nuevo mapa y ha formulado una reserva a las fronteras terrestres fijadas por Perú, al tiempo que ha confiado en que "cumpla íntegramente" el fallo de la CIJ.
El ministro de Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, ha recordado que "La Haya no tiene ninguna competencia sobre el límite terrestre --eso está expresamente excluido del fallo--", por lo que "cualquier controversia en esa materia tiene un árbitro, que es el presidente de Estado Unidos".
EL FALLO DE LA CIJ
El pasado 27 enero, la CIJ ratificó la actual frontera marítima entre ambos países en las 80 primeras millas náuticas y, a partir de esta franja, reconoció la soberanía de Perú en dirección suroeste hasta las 200, como estipula el Derecho Internacional.
Además, La Haya aclaró que el tratado de 1954, que Perú considera un mero acuerdo pesquero soberanía, representa "frontera a todos los efectos", no sólo pesquera, ya que los países firmantes lo reconocen como un acuerdo internacional "vinculante".
La demanda fue presentada en 2008 por Perú, presidido entonces por Alan García con la intención de que se le concediera la soberanía sobre un triángulo de 37.500 kilómetros cuadrados de aguas territoriales controladas por Chile desde la guerra del Pacífico (1879-1884), en la que Bolivia perdió su acceso al mar.
Para Perú, su frontera marítima con Chile no estaba definida, mientras que para su vecino sí lo está desde que ambos países suscribieron los acuerdos de 1952 y 1954. Lima consideraba que estos tratados son solo convenios suscritos para regular las faenas pesqueras.