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Tusk visita Austria, Eslovenia, Croacia, Macedonia y Atenas la próxima semana para consensuar respuesta migratoria

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, emprenderá una gira a las capitales de Austria, Eslovenia, Croacia, la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Grecia entre el 1 y el 3 de marzo para tratar de buscar "un consenso europeo sobre cómo gestionar la crisis de inmigración".
La decisión de Austria de imponer un tope diario al número de refugiados que autoriza a entrar en el país ha provocado un gran malestar en el resto de países a lo largo de la ruta de los Balcanes, especialmente Grecia y un paso que la Comisión Europea ya ha avisado que es "ilegal".
Los jefes de la Policía de Eslovenia, Austria, Macedonia, Serbia y Croacia han firmado este viernes un acuerdo para limitar el flujo de inmigrantes y refugiados a 580 al día, "un número que les permita controlar a cada inmigrante de acuerdo con la normativa Schengen", según ha informado la Policía eslovena en un comunicado.
Tusk, cuya gira también servirá para preparar la cumbre entre la UE y Turquía del 7 de marzo y la próxima cumbre europea del 17 y 18 de marzo que estarán centradas en la respuesta a la crisis migratoria, se reunirá el próximo martes con el canciller austriaco, Werner Faymann, en Viena y después con el primer ministro esloveno, Miro Cerar.
Al día siguiente, miércoles, se reunirá con el primer ministro croata, Tihomir Oreskovic, en Zagreb y después con el presidente macedonio, Gjorge Ivanov, en Skopje y finalmente se reunirá con el primer ministro griego, Alexis Tsipras el jueves en Atenas en el marco de su gira a los países bajo mayor presión migratoria.
Tusk ya reclamó el pasado 24 de febrero en la Eurocámara la necesidad de "evitar tener una batalla entre planes A,B, C" para responder a la crisis de refugiados con medidas unilaterales. "No tiene ningún sentido, dado que sólo crea divisiones en Europa sin acercarnos a la solución", avisó, dejando claro que "no hay una buena alternativa a un plan europeo completo" y que hay que "invertir en Schengen, no en su colapso".
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE acordaron el pasado 18 de febrero poner fin a la política de dejar pasar a los inmigrantes al siguiente país, rechazar la entrada a nacionales de terceros países que no cumplieran las condiciones para entrar o no hubieran hecho una petición de asilo y aplicar "plenamente" las normas que rigen en el espacio sin fronteras Schengen, al tiempo que acordaron la necesidad de asistir con ayuda humanitaria a los Estados miembro afectados.