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Bennett vuelve a desafiar a Netanyahu y le pregunta si el primer ministro "es él o Abbas"

El ministro de Economía y Comercio de Israel, Naftali Bennett, ha vuelto a desafiar este domingo al primer ministro, Benjamin Netanyahu, y ha preguntado si el primer ministro "es él o (el presidente de la Autoridad Palestina) Mahmud Abbas".
Bennett, líder del partido ultranacionalista HaBayit HaYehudi, ha vuelto a expresarse en contra de la liberación de presos palestinos en el marco del proceso de paz y ha sostenido que, en caso de que esto tenga lugar, abandonará la coalición.
En este sentido, ha indicado en declaraciones al canal de televisión israelí Channel 2 que Israel ha sobrevivido 65 años sin él como ministro y que continuará existiendo si abandona el cargo, tal y como ha recogido el diario 'The Jerusalem Post'.
Pese a ello, ha expresado su deseo de que Netanyahu no firme ningún acuerdo con la Autoridad Palestina que pueda derivar en la salida del poder de su partido.
"Netanyahu es responsable, y le aprecio y quiero que tenga éxito, porque iría en beneficio de Israel", ha dicho, antes de pedir que se pongan 'líneas rojas' a las peticiones palestinas.
En respuesta, el primer ministro ha cancelado el encuentro que tenía previsto celebrar durante la jornada con Bennett, en respuesta a lo que varias personas del círculo más cercano de Netanyahu han descrito como un comportamiento "infantil".
Estas mismas fuentes han desafiado al ministro de Economía a abandonar el Gobierno y le han acusado de dañar al país haciendo declaraciones innecesarias para conseguir una cobertura positiva por parte de los medios.
En esta misma línea se ha expresado el ministro de Exteriores, Avigor Lieberman, quien ha recalcado que "quien quiera abandonar puede hacerlo, pero no amenazar". "Dudo que Bennett cumpla su amenaza. Veo mucha distancia entre sus declaraciones y sus acciones", ha comentado.
Aún más dura ha sido la ministra de Justicia, Tzipi Livni, quien ha dicho que Bennett representa a los jóvenes extremistas que atacaron a varios soldados en el asentamiento ilegal de Yitzhar, incidente que se saldó con ocho militares heridos.
"Hay gente en el Gobierno que no está interesada en la paz y que evitará que tengamos un proceso diplomático. Rendirse a Bennet es una victoria de Yitzhar sobre el sionismo", ha argumentado.
Las conversaciones de paz, que el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, consiguió relanzar el pasado verano se han visto al borde de la suspensión tras la decisión de Israel de no liberar a un grupo de presos como estaba previsto. Esta medida llevó a la Autoridad Palestina a solicitar formalmente la adhesión a un total de 15 convenciones y tratados internacionales.
El Gobierno de Israel adoptó el jueves sanciones económicas contra la Autoridad Palestina como represalia a su petición de integración internacional. Las medidas fueron confirmadas por un portavoz que citó entre los castigos el bloqueo de parte de los impuestos que Israel recoge en nombre de la Autoridad Palestina, alrededor de 100 millones de shequels (unos 20,7 millones de euros) mensuales.
El Gobierno de Netanyahu descontaría de estas entregas, pactadas en los Acuerdos de Oslo de 1994, el dinero correspondiente a pagos de deuda. La Autoridad Palestina debe actualmente más de 1.400 millones de shequels (unos 290 millones de euros) a la Corporación Eléctrica de Israel.
El miércoles, la Liga Árabe anunció que entregaría 100 millones de dólares (unos 72,2 millones de euros) a la Autoridad Palestina en caso de que Israel decidiera congelar dichas transferencias.