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Bruselas confía en que el Constitucional alemán falle sobre la legalidad del fondo de rescate el 12 de septiembre

La Comisión Europea ha confiado este martes en que el Tribunal Constitucional Federal alemán emita su dictamen sobre la legalidad o no del Pacto Fiscal y del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate europeo permanente, el próximo 12 de septiembre, tal y como estaba previsto.
"No fijamos obviamente el calendario del Tribunal, pero nuestro entendimiento es que la decisión se tomará el 12 de septiembre", ha explicado el portavoz de la Comisión Europea, Ryan Heath en rueda de prensa.
Bruselas descarta así que la corte alemana retrase su veredicto después de que un grupo de expertos haya pedido que se adopten nuevas medidas cautelares hasta esperar a que el Tribunal de Estrasburgo decida sobre una reclamación similar.
El grupo Europolis, liderado por el profesor de derecho Markus C. Kerber, ha instado al Tribunal de Karlsruhe a que no tome ninguna decisión sobre el fondo de rescate permanente hasta que el Tribunal de Justicia de Unión Europea haya decidido sobre una demanda similar presentada por un miembro del Parlamento irlandés, debido a las consecuencias que su decisión podría tener en el proceso alemán.
El grupo señala que después de "examinar en profundidad" los argumentos presentados hasta ahora, y a la luz de la resolución preliminar sobre el MEDE remitida por el Tribunal Supremo de Irlanda al Tribunal de Estrasburgo, ha decidido presentar un petición constitucional independiente para que se adopten medidas cautelares.
Asimismo, añade que el Constitucional alemán debería remitir la decisión que adopte también al tribunal europeo, como hizo el Supremo irlandés, ya que dado que el Tribunal de Estrasburgo aún no ha tomado una decisión final sobre la incompatibilidad de lo aprobado con los Tratados Europeos, "ningún tribunal constitucional ni el presidente alemán deben permitir que el acta de ratificación se convierta en ley".
La decisión del Alto Tribunal germano de posponer su decisión hasta septiembre, adoptada pese a las presiones del Gobierno alemán para que acelerara este procedimiento, ha retrasado al menos hasta ese mes la entrada en funcionamiento del MEDE, que inicialmente estaba previsto que funcionaría desde julio.
Este mecanismo permanente de rescate, dotado con medio billón de euros y que podrá utilizarse para recapitalizar a los bancos directamente una vez se cree un supervisor único en Europa además o comprar deuda soberana previa petición del país según pactaron los líderes europeos en la cumbre de junio, necesita ser ratificado por al menos el 90% de sus participantes para entrar en vigor, por lo que no podrá estar operativo antes de que Alemania se pronuncie al respecto.
El Constitucional germano está analizando las reclamaciones para que se apliquen medidas cautelares presentadas por distintas agrupaciones sociales, euroescépticos y el partido La Izquierda, que denuncian que la adhesión a estos tratados supone una cesión de soberanía que exigiría la revisión del texto constitucional, al debilitar la capacidad de supervisión del Parlamento alemán respecto al dinero de los contribuyentes germanos.
El Alto Tribunal germano decidió a mediados de julio examinar en detalle estas reclamaciones, puesto que su decisión sobre las medidas cautelares equivaldría en la práctica a una decisión definitiva.
De hecho, si el Constitucional rechaza adoptar medidas cautelares, permitiendo así al presidente de Alemania promulgar en leyes los proyectos aprobados por el Parlamento el 29 de junio, estas no podrían ser revocadas, incluso aunque el Tribunal decidiera después que las leyes son inconstitucionales, ya que el MEDE y el pacto fiscal son parte de los tratados internacionales y Alemania quedaría obligada por el derecho internacional.