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El Consejo de Seguridad de la ONU e Irán condenan los atentados en la costa mediterránea de Siria

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el Gobierno de Irán han condenado este miércoles la cadena de atentados perpetrados el lunes en las ciudades sirias de Tartus y Jablé, en la costa mediterránea, que se saldaron con más de 150 muertos y 200 heridos.
En su comunicado, el organismo internacional ha expresado sus condolencias a los familiares de las víctimas de los atentados, cuya autoría fue reclamada por el grupo yihadista Estado Islámico.
Asimismo, ha reiterado que el terrorismo "en todas sus formas y manifestaciones constituye una de las amenazas más graves a la paz y la seguridad internacional", agregando que "no puede y no debe ser asociado con ninguna religión, nacionalidad o civilización".
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Hossein Yaberi Ansari, ha manifestado que "el terrorismo y el extremismo suponen una grave amenaza a las naciones de la región, así como a la paz y la seguridad global".
"Irán pide a la comunidad internacional que cumpla con sus obligaciones legales y morales respecto a una confrontación total con este fenómeno ominoso e inhumano", ha remachado, según ha informado la cadena de televisión iraní Press TV.
En Jablé tuvieron lugar cuatro atentados, uno en una estación de autobuses y otro en los alrededores de un hospital, mientras que en Tartus uno de los atentados tuvo lugar igualmente en una estación de autobuses.
El Estado Islámico reivindicó la autoría de esta ola de ataques en la costa mediterránea de Siria, bastión del Gobierno de Bashar al Assad donde Rusia tiene bases militares, y explicó que su objetivo era la minoría alauí, una secta chií.
El Ministerio de Exteriores de Siria envió posteriormente una carta a Naciones Unidas en la que responsabiliza de esta "peligrosa escalada" a "los regímenes hostiles y extremistas de Arabia Saudí, Qatar y Turquía", a los que acusa de apoyar al Estado Islámico.