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"Desgraciadamente un montón de gente que sufrió abusos se ha suicidado"

"Los niños han vivido con un terror diario al no saber de dónde les iba a venir un nuevo golpe". Es una de las frases que contiene el espeluznante informe sobre los abusos de menores en instituciones de caridad, orfanatos y escuelas, que tiene conmocionada a Irlanda. En él se acusa directamente a varias órdenes cristianas de golpear, dejar morir de hambre y violar a niños en escuelas y reformatorios desde 1930. Tom Sweeney, que pasó cinco años en escuelas de este tipo, explica que "desgraciadamente hay un montón de gente que se ha suicidado, otros que han acabado en hospitales y la mayoría han sido olvidados".
La Comisión que ha realizado el informe , presidida por un juez del Tribunal Supremo, involucra al Departamento de Educación por no evitar y parar los crímenes. En los raros casos en los que era informado, "conspiró con el silencio".
"Cuando se les confrontó con las evidencias de abusos sexuales, la respuesta de las autoridades religiosas fue trasladar a los acusados a otros lugares donde, en muchos casos, eran libres de volver a abusar de menores de nuevo", señala el informe.
Muchos de los niños fueron enviados a instituciones de caridad por hacer novillos, pequeños crímenes o porque eran madres solteras o hijos de ellas. Algunos fueron usados como trabajadores, produciendo en serie cuentas de rosario o enviados a trabajar a fábricas. Según se desprende del informe, el abuso sexual era endémico en instituciones para chicos y las niñas eran presas de depredadores sexuales a los que se permitía operar sin dificultades.
La Comisión entrevistó a 1.090 hombres y mujeres que estuvieron en 216 instituciones incluyendo hogares para niños, hospitales y escuelas. Los ex residentes han contado que buscaban comida en la basura y en los alimentos de animales para poder comer; además, eran escaldados o sumergidos en agua y sometidos a inspecciones en los que se les desnudaba y, en un caso, un chico fue obligado a lamer excrementos del zapato de un sacerdote. Los que se fugaban eran azotados y a muchos se les afeitaba la cabeza.
Ningún acusado ante la Justicia
Ninguna de las personas que cometieron abusos será llevada a juicio como resultado de la investigación ya que una exitosa maniobra legal de los Hermanos Cristianos, la orden más grande que gestionaba las instituciones de caridad para menores del país, impidió a la Comisión seguir con su intención original de dar los nombres de las personas acusadas.
Víctimas indignadas
John Kelly, coordinador del grupo Supervivientes del Abuso a Niños (SOCA, en sus siglas en inglés) ha indicado que no se cerrará el caso sin responsabilidades. "He recibido llamadas de teléfono de ex residentes. Sienten que sus heridas han sido reabiertas para nada", ha explicado. "El Primer Ministro les prometió justicia en 1999 y se sienten engañados. Esperaban que las personas que abusaron de ellos tuvieran que hacer frente a un juicio".
Los Hermanos Cristianos afirman estar horrorizados con las revelaciones,s pero niegan que su defensa haya obstruido el informe. "Lo lamentamos profundamente y estamos profundamente agradecidos por lo que se nos ha puesto delante", ha explicado el Hermano Edmund Garvey.
Las revelaciones de abusos, incluyendo los escándalos que involucran a sacerdotes que abusaron de menores, ha erosionado la autoridad moral de la Iglesia católica en Irlanda, uno de los más devotos países cristianos del mundo.