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Ejecutado un destacado islamista por crímenes cometidos durante la guerra de 1971

El histórico líder islamista bangladeshí Mir Quasem Ali ha sido ejecutado por ahorcamiento este sábado por delitos de asesinato, tortura, secuestro e incitación al odio religioso perpetrados en 1971, durante la guerra de secesión de Pakistán.
Quasem era el comandante de la milicia Al Badr que persiguió a los guerrilleros independentistas en la región de Chittagong y está considerado como uno de los líderes del grupo Jamaat e Islami.
El reo fue ahorcado en la cárcel de Kashimpur, a las afueras de Dacca, a las 22.30 de este sábado, según ha informado el ministro del Interior, Asaduzzaman Khan Kamal, en declaraciones al portal de noticias bdnews24.com.
Quasem, de 64 años, es el quinto miembro de su partido en ser ahorcado por delitos perpetrados durante la guerra de independencia, que duró nueve meses y por la que la región del Pakistán Oriental se convirtió en Bangladesh.
El grupo Al Badr era una de las organizaciones paramilitares creadas para colaborar con el Ejército paquistaní en la lucha contra los bengalíes que apoyaban la independencia. Su muerte podría provocar protestas y acciones de represalia de sus partidarios.
"No creemos que haya riesgo alguno por esta ejecución, pero la seguridad se ha incrementado teniendo en cuenta todos los factores", ha señalado el superintendente de la Policía Harun-ur-Rashid.
La condena a muerte contra Quasem fue emitida en 2014 por el Tribunal de Crímenes Internacionales que lo considera responsable de las torturas y la muerte de un miliciano adolescente implicado en los grupos independentistas, Jashim Uddin Ahmed, desaparecido el 8 de noviembre de 1971. Finalmente el Tribunal Supremo ratificó su condena, ahora ejecutada.