Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Ejército filipino descubre dos campamentos de Abú Sayyaf en la isla de Joló

El Ejército de Filipinas ha descubierto dos campamentos del grupo radical filipino Abú Sayyaf en la isla de Joló, en los operativos llevados a cabo en el archipiélago del mismo nombre, pero aún no se ha encontrado la ubicación de los dos rehenes que aún están en manos del grupo y que fueron secuestrados junto a los dos canadienses decapitados.
Los campamentos habrían albergado a unas 150 personas y tenían zanjas como para administrar agua potable, según el Comando Occidental. También se han encontrado en el lugar hamacas, contenedores de agua y otros artículos que se cree que pertenecían al grupo rebelde.
"Seguimos rastreando y realizando bloqueos a medida que intensificamos nuestras operaciones militares en el archipiélago de Joló para acabar con Abú Sayyaf y rescatar a los rehenes que aún tienen retenidos", ha indicado el portavoz del Ejército, Filemon Tan, según declaraciones recogidas por el diario 'Inquirer'.
Asimismo, la Policía Nacional ha confirmado que la cabeza decapitada recuperada en Joló la semana pasada pertenecía a uno de los canadienses, Robert Hall, el último en ser ejecutado por el grupo.
"Hemos confirmado la identificación de la cabeza decapitada: pertenecía al rehén Robert Hall", ha indicado el director del Laboratorio Criminalístico de la Policía, Emmanuel Aranas. El resto del cuerpo del canadiense aún no se ha logrado recuperar.
Hall fue el segundo occidental ejecutado por el grupo, el pasado 25 de abril, después de que exigieran un rescate que nunca llegó a pagarse, ya que así lo prevé el Gobierno canadiense, cuya política no incluye el pago de rescates.
Con el grupo siguen retenidos el noruego Kjartan Sekkingstad y la filipina Marites Flor, que por las informaciones que se tienen hasta el momento, aún se creen vivos.