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Exhumados trece cuerpos de dos fosas comunes con más de cien cadáveres en México

Las autoridades de México han exhumado este miércoles hasta el momento trece cuerpos de dos fosas comunes con más de cien cadáveres en la localidad mexicana de Tetelcingo, en el estado de Morelos (centro), según ha informado el diario mexicano 'La Jornada'.
Familiares de los desaparecidos han colocado carteles en la zona en los que se puede leer 'Bienvenido a tu identidad'. '¡Que pronto se haga justicia!' o 'Bienvenido a la luz. ¡Tu familia no dejó nunca de buscarte!'.
Los cuerpos están siendo exhumados de un terreno conocido como Los Magueyes, que no cuenta con permiso para funcionar como cementerio, a pesar de lo cual los residentes de la zona entierran cuerpos, tal y como han dicho las autoridades.
Al comienzo de las labores de exhumación, el fiscal general del estado, Javier Pérez Durón, aseguró que "cuando llegué a este encargo comenté que estábamos dispuestos a abrir esta fosa para transparentar el proceso". Asimismo, expresó que "es de suma importancia y de suma responsabilidad contar los cuerpos, darles una dignificación en la sepultura y hacerles una toma de muestras".
El caso fue destapado el pasado mes de noviembre gracias a la insistencia de la familia de Oliver Navarrete Hernández, que consiguió que la Fiscalía General del Estado (FGE) exhumara su cadáver de esa fosa y se lo entregara después de ser identificado.
Navarrete Hernández fue secuestrado el 24 de mayo de 2013 en Cuautla y diez días después apareció muerto. Su familia pidió entonces a la FGE que le entregara el cadáver pero se negó argumentando que la investigación seguía abierta. El 28 de marzo de 2014 lo enterró en esta fosa común y la familia finalmente consiguió que el 9 de diciembre fuera exhumado.
En las tareas de excavación de su cuerpo, los familiares pudieron comprobar que en Tetelcingo había al menos otros 100 cuerpos sin vida, algunos de ellos con los números de los expedientes y otros sin referencia ninguna.
La FGE anunció en aquel momento que abriría una investigación interna contra los funcionarios que ayudaron a la creación de esta fosa común por "incumplimiento de funciones públicas, ejercicio indebido de servicio público y violación de las leyes sobre inhumación y exhumación".
En México es habitual que muchos de los cadáveres encontrados sean enterrados en fosas comunes después de cerrar los casos debido al caos que impera en las administraciones públicas por los niveles de violencia que sufre el país.