Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Frente Popular denuncia irregularidades en varias provincias durante las elecciones legislativas

El Frente Popular de Túnez, una coalición de cerca de una decena de partidos que se unieron en 2013 como una alternativa socialista y anti-islamista, ha denunciado este domingo irregularidades durante las elecciones legislativas en las provincias de Túnez, Le Kef, Siliana, Ben Arus, Kasserine y Nabeul.
El portavoz de la formación, Nasser Lauini, ha subrayado que las infracciones detectadas son "graves" y ha sostenido que las elecciones "se han desviado de sus objetivos", según ha informado la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.
Asimismo, ha criticado la forma en la que se ha llevado en proceso en varias circunscripciones europeas --concretamente en Alemania, Italia y Francia--, asegurando que ha habido irregularidades en la realización de los censos y su reparto en los colegios electorales.
El presidente de la Autoridad Superior Independiente para las Elecciones (ISIE), Shafik Sarsar, ha reconocido la imposibilidad de publicar este domingo los resultados oficiales de las elecciones y ha recordado que las últimas urnas llegarán a las autoridades centrales el lunes a las 10.00 horas.
Sarsar también se ha referido a los retrasos en la apertura de centros de votación en la gobernación de Kasserine (oeste) por motivos de seguridad y ha asegurado que no se descarta aún la realización de la votación.
Sin embargo, desde la ISIE se ha destacado la normalidad que ha marcado la jornada electoral. "No ha habido incidentes de importancia que hayan dañado el buen desarrollo de la votación", ha indicado otro miembro del organismo electoral, Nabil Baffoun.
Alrededor de 5,2 millones de personas pudieron acudir a las urnas para elegir entre los cerca de 13.000 candidatos que se postulan a los 217 escaños de la Asamblea Nacional. Estas elecciones son vistas además como un anticipo de las presidenciales que se celebrarán el 23 de noviembre, en las que los tunecinos podrán elegir por primera vez de forma directa al presidente del país.
Las parlamentarias vienen precedidas por un periodo de transición relativamente tranquilo --comparado con el presenciado en las 'primaveras' de otros países de la región--, si bien ha estado marcado por los altibajos.
Tras la caída de Ben Alí y su huida del país tras la Revolución de los Jazmines, se celebraron en octubre de 2011 las primeras elecciones democráticas y limpias desde la independencia de Túnez en 1957, unos comicios en los que se impuso el islamista Ennahda, que acordó crear un tripartito con otros dos partidos laicos: Ettekatol y el Congreso para la República (CPR).
LOS PRINCIPALES CANDIDATOS
Ahora, y por primera vez desde la caída de Ben Alí, altos cargos de su régimen han podido presentarse en representación de varios partidos laicos, entre ellos Nidaa Tounes, encabezado por el expresidente del Parlamento Beyi Caid Essebsi, quien ha liderado la oposición contra Ennahda en los últimos meses.
Essebsi fue además uno de los primeros ministros de transición desde la caída de Ben Alí hasta la entrada de la formación islamista al poder poco después del regreso triunfal desde el exilio de su líder, Rachid Ghannouchi.
El partido ha hecho girar su discurso en torno a la oposición a los islamistas y, desde 2012, se ha convertido en el principal rival de Ennahda, atrayendo a una mezcla de liberales seculares y seguidores del antiguo régimen.
Pese a ello y a pesar de los errores de los islamistas durante su periodo en el Gobierno, la formación sigue figurando como la principal favorita en las elecciones parlamentarias y presidenciales, si bien a estas últimas no presentará candidato y respaldará a uno de consenso.
Junto a estas dos formaciones destaca el Frente Popular. Pese a ello, la prohibición de la realización y publicación de sondeos electorales provoca que no haya una previsión aproximada acerca de los resultados, si bien tanto Ennahda como Nidaa Tounes figuran entre los favoritos.