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El Gobierno asegura que el sistema biométrico ha reducido un 40% las "compras excesivas" en Venezuela

El Gobierno de Venezuela ha asegurado este viernes que el sistema biométrico ha reducido un 40 por ciento las "compras excesivas", destacando así el éxito del plan contra el desabastecimiento de productos básicos.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, destacó el jueves que las también llamadas máquinas captahuellas han logrado reducir las colas que ya se han hecho habituales en los supermercados del país, tanto públicos como privados.
Los resultados corresponden a los estados fronterizos con Colombia, donde el pasado mes de julio se implementó este sistema biométrico en el marco del plan global contra el contrabando de todo tipo de productos, pero sobre todo alimentos y combustible.
Está previsto que el sistema biométrico se implemente a partir del próximo 30 de noviembre en los demás estados venezolanos, según ha informado la agencia de noticias oficial, AVN.
Por otro lado, el Gobierno ha anunciado que en noviembre y diciembre se abrirán nuevas Casas de Alimentación, en el marco de la Misión Alimentación, creada en 2003, y del Plan Navidades Felices con el que se pretende garantizar un precio justo de los productos de consumo tradicional en estas fechas.
SISTEMA BIOMÉTRICO
Maduro ordenó el pasado 20 de agosto la instalación de lectores de huellas dactilares en las tiendas de alimentos de todo el país para racionar los productos que compra la población y responder así a la actual situación de escasez.
El Gobierno había anunciado anteriormente la creación de una Tarjeta de Abastecimiento Seguro con la que contabilizar los comestibles adquiridos en la red de distribución estatal, pero Maduro anunció una extensión del plan original para introducir un sistema biométrico en tiendas privadas.
El objetivo de este polémico plan es evitar que una misma persona compre grandes cantidades de alimentos para posteriormente revenderlos en el mercado negro o introducirlos de contrabando en Colombia, donde un kilo de harina puede venderse seis veces más caro.
La oposición ha criticado la medida, advirtiendo de que es una forma de imponer el racionamiento de los alimentos para evitar que la crisis de abastecimiento se agudice llevando a una falta absoluta de productos básicos.
Desde hace un año, Venezuela sufre una grave crisis de abastecimiento de productos básicos que el Gobierno de Maduro ha achacado a la supuesta "guerra económica" lanzada por sectores opositores, en concreto, al uso fraudulento de las divisas.
La oposición, en cambio, ha denunciado que la falta de productos básicos se debe a la mala gestión económica del oficialismo y a la corrupción en la administración pública.